sábado, octubre 07, 2006

El 17 de noviembre, jornada de resistencia civil pacífica en defensa de los energéticos

Sábado 7 de octubre de 2006

Solecito Al primer intento de privatización, millones irán a huelga: diputación del PRD

ROBERTO GARDUÑO

Foto

Marcha del Sindicato Mexicano de Electricistas, en imagen de archivo Foto La Jornada

La fracción parlamentaria del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Diputados, en concordancia con dirigentes de organizaciones sociales y sindicales, anunció la organización de una jornada de resistencia civil pacífica en defensa de los energéticos, programada para el 17 de noviembre próximo.

Los legisladores José Antonio Almazán y Alejandro Sánchez Camacho especificaron que cualquier intento de privatizar la industria eléctrica será respondido con una huelga nacional.

Acompañados de los líderes sindicales Baltasar García y Moisés Flores, ambos diputados desglosaron las acciones urgentes e inmediatas con el propósito de defender los energéticos y la soberanía nacional:

"Se trata de demostrar que las empresas nacionales son autosuficientes, son productivas y de ninguna manera se requiere entregarlas al capital nacional privado o capital trasnacional. Como parte de las acciones inmediatas de resistencia civil vamos a convocar para el próximo 17 de noviembre al foro Resistencia civil en defensa del sector energético. Ahí comentaremos el papel de los energéticos en el desarrollo económico nacional; la reforma eléctrica a debate; la importancia económica y social de la industria petrolera en México, así como opciones para refinación y petroquímica en nuestro país", argumentó Sánchez Camacho.

Por su parte, José Antonio Almazán advirtió que el próximo gobierno federal tiene en sus manos una agenda privatizadora del sector, "lo que se llama la agenda del presidente espurio, que es un compendio de mentiras, comenzando por la parte energética, donde dice que no va a privatizar, que no va a vender ni un tornillo de la industria energética, y que solamente va abrirla más al capital privado".

El representante perredista adujo que los intentos privatizadores "no pasarán", y la fracción parlamentaria de sol azteca estará pendiente para enfrentar cualquier intento como el que los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional pretenden impulsar con la privatización y venta de este sector.

Almazán, líder electricista, descartó cualquier posibilidad de apertura del sector energético al capital privado, ante lo cual, refirió, en los recientes siete años se ha "construido" una resistencia a lo largo del territorio nacional.

"Son millones los mexicanos que no solamente ante encuestas dicen no a la privatización, sino también están dispuestos, y lo han demostrado, a defender el patrimonio nacional energético. Apenas den un paso para reformar los artículos 27 y 28 de la Constitución, por acuerdo de asamblea del Sindicato Mexicano de Electricistas, nos vamos a la huelga. Tendrán que medirle, porque junto con los electricistas se van a huelga millones de trabajadores, organizados en la convención nacional democrática."

El legislador manifestó preocupación ante "la alianza vergonzosa" de los panistas y priístas con objeto de sacar adelante las reformas necesarias -como las llaman Felipe Calderón Hinojosa y su equipo de transición-. "No nos preocupa, porque no van a obtener los dos tercios que exige la Constitución, y afuera la resistencia será masiva, como lo hemos hecho en tribuna, de denunciar esto; al primer intento de modificar los artículos 27 y 28, repetimos, los electricistas y millones de trabajadores nos vamos a la huelga en defensa de la patria."

Calderón, aliado del pinochetismo FACISTOIDE


jorge carrasco araizaga

México, D.F., 6 de octubre (apro).- El 5 de octubre de 1988, una coalición de partidos derrotó al dictador Augusto Pinochet en un plebiscito en el que la mayoría de los chilenos le dijo “no” al general golpista.



Justo 18 años después, el pasado jueves, Felipe Calderón fue a decirle “sí” a los pinochetistas.

En su viaje a Chile como parte de la gira que hizo la semana pasada a nueve países de América Latina para construir su legitimidad internacional como presidente electo, Calderón tendió los puentes con el pinochetismo.

Su obligada reunión con la presidenta socialista Michelle Bachelet fue seguida de encuentros con la cogobernante Democracia Cristiana, y de reuniones con los partidos herederos del pinochetismo, Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI).

Resultado de esos encuentros está el compromiso del empresario y político Sebastián Piñera, para asistir a la anunciada toma de posesión de Calderón como presidente el 1 de diciembre.

Hermano de José Piñera, el creador del sistema privado de pensiones de Chile, pionero en el mundo, el político y empresario chileno –que le compitió a Bachelet la presidencia y se mantiene como el más fuerte aspirante de la derecha para las elecciones de 2009– será uno de los puentes de Calderón con la derecha chilena.

Pero no el único. En su viaje relámpago, Calderón se reunió también con la dirigencia del partido más fiel al pinochetismo, la UDI, un partido que durante años deploró la política exterior que desplegó México hacia Chile después del golpe de estado.

Ahora, durante el proceso electoral, la UDI envío en varias ocasiones a uno de sus diputados para encontrarse con la dirigencia del PAN y su candidato.

Los movimientos de Calderón en Santiago de Chile descolocaron a la Democracia Cristiana, la derecha moderada que se creía el contacto natural de Chile con el PAN.

A Bachelet, Calderón le dijo que aspiraba a un gobierno de coalición como el que desde hace 16 años gobierna en Chile.

Pero sus encuentros con el pinochetismo revelaron que su pretendida coalición no pasa de la retórica, pues demostró que, ideológicamente, es más afín a la derecha chilena que tiene a la coalición gobernante como una amalgama de partidos unida sólo por el poder.

Lo mismo pensaba el dictador. Convencido por sus asesores de que ganaría aquella consulta, realizada bajo las reglas impuestas por la dictadura que instauró en 1973, pretendía, mediante un plebiscito, prolongar por ocho años más su permanencia en el poder y abandonarlo hasta 1998.

“Compitió sólo y llegó segundo”, se burló la prensa opositora al día siguiente del “no”.

La derrota de la dictadura fue posible por la alianza de partidos opositores que durante años estuvo desarticulada no sólo por la proscripción que sufrieron durante la dictadura, sino por las diferencias históricas que los separaban.

Atomizados, un total de 17 partidos integraron la Concertación de Partidos por el No, que después de su triunfo compitieron como Concertación de Partidos por la Democracia en 1989 en las primeras elecciones presidenciales realizadas en Chile después de 16 años.

Sus componentes más importantes son el Partido Socialista, su escisión el Partido por la Democracia –del expresidente Ricardo Lagos– y la Democracia Cristiana. Ese es el núcleo de la coalición de gobierno que Calderón dice querer imitar.

Retórica. Y Calderón lo sabe, pues si en el algún momento era posible intentar esa experiencia en México, fue con una eventual alianza entre el PAN y el PRD para derrotar al régimen autoritario del PRI.

Pero el PAN optó por el cogobierno con el PRI desde la época de Carlos Salinas de Gortari. Sólo con esa alianza formalizada es posible el gobierno de coalición que supuestamente ofrece Calderón y no una concertación como la chilena, pues las condiciones son radicalmente distintas.

Durante años, socialistas y demócrata-cristianos estuvieron enfrentados en Chile, debido al apoyo que la Democracia Cristiana le dio al golpe militar contra el gobierno del presidente Salvador Allende, que después de cuatro intentos había ganado la presidencia en 1970 con una alianza de partidos de izquierda, moderada y radical.

Tras vanos y sangrientos intentos de la izquierda radical por matar al dictador, socialistas y demócrata-cristianos hicieron a un lado sus mutuos agravios en aras de acabar con la dictadura valiéndose de las reglas que el propio Pinochet había impuesto en la Constitución promulgada en 1980.

Derrotado el dictador, la Concertación de Partidos por la Democracia ganó la presidencia y desde 1990 ha mantenido a cuatro presidentes en el Palacio de La Moneda. Los dos primeros de la Democracia Cristiana, Patricio Aylwin y Santiago Frei. Los otros dos, socialistas: Ricardo Lagos y Bachelet.

Después de 20 años el poder, la Concertación podría perderlo frente a la derecha dentro de tres años y Calderón se prepara para apoyar a los hijos del pinochetismo.

COMENTARIOS: jcarrasco@proceso.com.mx

“Precioso”, el coro de burla a Mario Marín en los Premios Oye


juan pablo proal

* El “góber” ya se comprometió a promover la segunda edición del evento de Televisa

Puebla, Pue., 6 de octubre (apro).- A pesar de los abucheos que se llevó, el gobernador priista Mario Marín Torres ya se echó el compromiso de organizar la segunda edición de la entrega de los Premios Oye, promovidos por Televisa.

Así lo adelantó el secretario de Finanzas y Administración del gobierno estatal, Gerardo Pérez Salazar, quien minimizó las manifestaciones de inconformidad de la mayoría de las 4 mil personas que llenaron el complejo cultural Siglo XXI.

El funcionario confirmó que el costo del evento fue de 20 millones de pesos, de los que el gobierno de Marín aportó la mitad, y el resto el Consejo para el Desarrollo Industrial, Comercial y de Servicios del estado, que integran las principales cámaras empresariales, pero cuyos recursos, curiosamente, provienen del Impuesto Sobre Nóminas.

Además, la administración estatal se ocupó de promocionar el evento organizado por Televisa, que presentó a dos estrellas actuales de la farándula, la cantante colombiana Shakira y el mexicano Alejandro Fernández.

La inversión en el show montado por Televisa es equivalente al monto que destina el gobierno para la investigación en ciencia y tecnología mediante el fondo mixto, que administra el Consejo Nacional para la Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Acompañado de su esposa, Margarita García, el “góber precioso” disfrutó el espectáculo hasta que vinieron los abucheos. Justo cuando se presentó en el escenario el cantante Alejandro Fernández para recibir un premio de manos de la esposa del gobernador, surgió un coro burlón de voces, ya clásico en la entidad: “¡Precioso, precioso, precioso, precioso!”.

No acabó ahí el asunto. Inmediatamente después, exigieron a Margarita García de Marín que abandonara el escenario. “¡Fuera, fuera, fuera!”, le gritaron.

El conductor de Televisa, Adal Ramones, salió en defensa de la esposa del gobernador y reprendió al público: “Estamos transmitiendo a más de 20 países. Vamos a aplaudir, que eso se oye mejor (sic)”

Pero no fue todo. Minutos después, cuando el grupo “K-paz de la Sierra” tuvo la ocurrencia de agradecerle al gobernador su apoyo en la filmación de su último video, los asistentes nuevamente externaron su repudio a Marín Torres: “¡Buuuuu!”, corearon.

Con estos antecedentes, el resto de las estrellas del espectáculo aprehendió la lección y no volvió a pronunciar una sola frase en alusión al gobernador

Desconocen a Calderón 250 organizaciones civiles


regina martínez

* Anuncian que a partir del 1 de diciembre el único interlocutor que tendrán será el Poder Legislativo

Jalapa, Ver., 6 de octubre (apro).- Alrededor de 250 organizaciones civiles desconocieron a Felipe Calderón como presidente legítimo y lo descalificaron como interlocutor con la sociedad organizada.

Representantes de las organizaciones participantes en la Convención Nacional Ciudadana Municipalista, afirmaron que a partir del 1 de diciembre, el único interlocutor que tendrán será el Poder Legislativo, ya que Calderón Hinojosa será “un gobernante legal, pero no legítimo, pues surgió de un proceso altamente cuestionado”.

Carlos Rodríguez, coordinador general del Centro de Estudios Municipales “Heriberto Jara”, afirmó que la percepción ciudadana es de una situación de “agravio” tras el proceso electoral que llevó al panista Felipe Calderón a la Presidencia de la República.

Sin embargo, dijo lo más peligroso no es la forma en que Felipe Calderón ganó la Presidencia de la República, "sino la agenda de gobierno que impulsara para beneficiar a sus propios grupos".

El desaseo de la elección presidencial ha dejado como resultado “desgobierno, injusticia, represión y una sensación marcada de fraude electoral”, apunto Rodríguez al recordar la lucha municipalista emprendida en 1908 por Francisco Primo de Verdad.

Cuestionó el interés que tiene el presidente electo, junto con el PRI y el PAN, de concretar reformas constitucionales que permitan la reelección de ediles.

La reelección de alcaldes solamente “legalizaría” los cacicazgos, el manejo patrimonial de recursos públicos y la privatización de servicios básicos como agua potable, alcantarillado, limpia pública, entre otros, coincidieron varios de los participantes.

Por ello, se acordó impulsar una agenda ciudadana para “reconstruir” al país en base a la reestructuración municipal y comunitaria, que es el primer contacto con los ciudadanos, luego de que las instituciones tradicionales “cayeron en el desprestigio y la desconfianza” frente a la ciudadanía.

La Asamblea Nacional Municipalista que congrega a agrupaciones civiles de 18 estados del país, reconoció como “interlocutor valido” al Congreso de la Unión, y anunció que buscará trabajar con sus integrantes una agenda propuesta por la sociedad civil sobre reformas constitucionales relativas a los gobiernos municipales.

Entre otros, destacaron temas como la creación de contralorías ciudadanas para la vigilancia del presupuesto y la obra pública, el acceso a la información, la conservación de servicios básicos como agua, limpia pública y alcantarillado bajo la responsabilidad de los ayuntamientos, el fortalecimiento del federalismo y la reconstrucción de los términos municipalistas.

En los trabajos de la Convención Nacional Ciudadana municipalista se rechazó el proyecto de reformar la Constitución para permitir la reelección de los ediles, porque no sólo contraviene al espíritu revolucionario, sino se anticipa como una estrategia para convertir los gobiernos municipales como cacicazgos legalizados.

La pretensión del PRI y del PAN que para impulsar este tipo de reformas, que ha hecho suyas Calderón Hinojosa – como se apreció en la ultima reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores- “echaría por tierra los avances democráticos y mantendría la tendencia del uso patrimonialista de los recursos”

Trujillo y Trujillo comentan sobre la credibilidad



From browncheco

viernes, octubre 06, 2006

BARATIJAS

Baratijas

pgomez@milenio.com

A juzgar por la propuesta de Calderón, enviada con pompas de jabón a los partidos, el líder panista no trae más que baratijas en su costal de presunto santaclós.

Decir que hay que luchar contra la pobreza y el desempleo, así como contra la inseguridad pública, no es algo que requiera un esfuerzo intelectual. Lo que no hay en ese pedazo de papel de Calderón es alguna propuesta concreta para llevar a cabo la superación de males tan viejos. Para no empezar, Calderón carece de propuesta para promover la inversión productiva, la del Estado y la privada. Tampoco existe un planteamiento para elevar los bajísimos salarios. Hay, en cambio, una propuesta para que la policía preventiva y la otra, antes llamada judicial, se unifiquen bajo un mismo mando, como si el jefe policiaco —el que fuera— pudiera llegar a tener mejores agentes sólo porque a éstos los mandara la misma persona.

Luego, Calderón habla de bajar el impuesto sobre la renta, pero con un gravamen parejo, de tal manera que los muy ricos van a pagar menos. Con un impuesto flat, es decir, llano, muchos tendrían que pagar más y pocos pagarían menos. Esta reforma nunca va a ser aprobada.

En materia política, Calderón propone que haya menos legisladores, pero el panista no explica que su reducción llevaría a que unos parlamentarios representaran muchos menos votos que otros, es decir, a que se redujera la proporcionalidad y, con ello, algunos partidos —puede ser uno solo— pudieran tener una fuerza política artificial, es decir, que no proviniera de las urnas sino de las reglas. Ya hoy existe sobrerrepresentación, pero con la propuesta panista sería mayor.

Al decir Calderón que Pemex y la CFE no serán privatizadas, vuelve con el cuento de la inversión privada en energía, es decir, con la engañifa de que no debe haber privatización de lo que hay pero sí de los nuevos desarrollos, lo cual nos hace ver que el panista sí quiere privatizar. Es muy fácil para cualquiera, con un contrato en la mano, conseguir dinero y construir una planta de electricidad —como ya se lleva a cabo en forma ilegal— o perforar pozos para extraer gas —como lo hacen los extranjeros en la Cuenca de Burgos—, y así ganar mucho dinero, mismo que podría servir para las inversiones públicas en México. Es decir, se trata de más de lo mismo que hemos tenido hasta ahora.

Las baratijas de Calderón no valen ni lo que el papel en el que están escritas.

Aquella cruzada contra “los hijos de Caín”

Aquella cruzada contra "los hijos de Caín"

SABADO 30 DE SEPTIEMBRE

Hoy se cumplen 70 años del pronunciamiento de la Iglesia española que legitimó el alzamiento de Franco

El cardenal Pla y Deniel acompañado por Esteban Bilbao y otros jefes franquistas en Toledo.

Rubén Alejandro Fraga

El miércoles 30 de setiembre de 1936 la Iglesia Católica de España declaró que la guerra civil que había estallado meses antes en ese país era una "cruzada contra los hijos de Caín" , legitimando así el alzamiento golpista encabezado por el general Francisco Franco Bahamonde el 18 de julio de ese año para poner fin a la Segunda República. Al día siguiente de aquel pronunciamiento, del que hoy se cumplen 70 años, Franco se proclamó jefe de Estado y fijó su gobierno en Burgos.

El mutuo respaldo que se brindaron la Iglesia y el franquismo se denominó nacionalcatolicismo, y estuvo en sintonía con las otras dictaduras que lo apoyaron, el fascismo italiano y el nacionalsocialismo alemán.

Desde un primer momento, la Iglesia española apoyó en forma casi unánime al bando nacionalista en la Guerra Civil Española (1936-1939), hasta el punto de otorgar a la misma la categoría de Cruzada. Por eso no extrañó que, el 30 de setiembre del 36, el entonces obispo de Salamanca, Enrique Pla y Deniel, legitimara a los golpistas con su pastoral titulada "Las dos ciudades" en la que instó a todo cristiano bien nacido a sumarse a la "cruzada contra los hijos de Caín" . Como pago, la Iglesia Católica recibió desde el comienzo del régimen franquista importantes prerrogativas y la dictadura triunfante estuvo unida a la hegemonía religiosa e incluso cultural de la cúpula eclesiástica.

En el ámbito religioso, la dictadura de Franco anuló de inmediato toda la legislación que sobre ese aspecto había desarrollado la República. De ese modo se restauró con todos los honores a la expulsada Compañía de Jesús, fueron suprimidos el matrimonio civil y el divorcio, los cementerios volvieron a quedar bajo la autoridad eclesiástica y reingresaron los centros de enseñanza religiosos al sistema educativo.
En ese marco, y con la bendición eclesiástica, comenzaron las purgas de la España nacionalista a manos de los militares alzados en armas. El 23 de julio del 36, el general Gonzalo Queipo de Llano y Sierra anunció en Sevilla la pena de muerte para cualquier huelguista. Un día después, la decretó para los marxistas en cualquier pueblo donde hubiera sospechas de haberse cometido crímenes y desmanes. Poco después, tal condena se amplió también a los que escondieran armas y a los que evadieran divisas. Así, durante interminables noches se lanzó una verdadera caza de brujas sobre cualquier persona que hubiera estado relacionada con las agrupaciones de izquierda y las cárceles sevillanas se llenaron de detenidos. Los masones fueron perseguidos con saña, al igual que los trabajadores que pertenecían a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT, anarquistas), la Unión General de Trabajadores (UGT, socialistas) o los sindicatos comunistas.

En Castilla, las autoridades no fueron tan arrogantes como las subordinadas a Queipo de Llano en su "feudo andaluz", pero el sistema de represión fue parecido. Se formaron comités integrados por tres miembros y si éstos coincidían en la condena la pena de muerte era inapelable; en caso de desacuerdo se infligía un castigo menor. Patrullas de la Falange o de la Guardia Civil visitaban por las noches los calabozos y se llevaban de 10 a 20 presos que, subidos en camiones, ya no regresaban. Fue entonces cuando se acuñó el temible vocablo "paseo" –que también se utilizaría en la zona republicana–, eufemismo para denominar a un traslado de prisioneros del que no se regresaba con vida.

"Venceréis, pero no convenceréis", protestó el filósofo y escritor Miguel de Unamuno por tales desafueros –y en especial por el fusilamiento del poeta y dramaturgo Federico García Lorca en Granada–, en el paraninfo de la Universidad de Salamanca –de la que era rector–, el 12 de octubre de 1936, ante la propia esposa del recién nombrado "generalísimo" Franco, el general José Millán Astray y autoridades civiles y militares del régimen. "¡Viva la muerte y muera la inteligencia!", le retrucó el católico, manco y tuerto general Millán Astray. La "osadía" de Unamuno –uno de los máximos exponentes de la llamada Generación del 98 y autor de la frase "¡Me duele España!"– le acarreó su fulminante destitución como rector, la reclusión en su domicilio de Salamanca y, poco después, la muerte, víctima de la pesadumbre.

Mientras, con mayor o menor intensidad y rapidez, la purga sangrienta abarcó también Galicia y Navarra, en donde falangistas y requetés –voluntarios que lucharon en defensa de la tradición religiosa y monárquica– se enredaron en disputas sobre si los católicos republicanos podían recibir confesión antes de morir. Una persecución igualmente dramática tuvo lugar en la isla de Mallorca, liderada por un funcionario fascista italiano que se autodenominaba el conde Rossi.

Mientras tanto, el obispo que bendijo la sedición franquista continuó ligado al dictador hasta el final de sus días. En 1939, terminada la Guerra Civil con la victoria nacionalista, el obispo Pla y Deniel publicó en colaboración con el franquismo el documento "El triunfo de la ciudad de Dios y la resurrección de España". Un año más tarde, sustituyendo al cardenal Isidro Gomá y Tomás, fue designado arzobispo de Toledo y primado de España. En 1946 fue nombrado cardenal.

En total sintonía con la dictadura, Pla y Deniel gobernó la Iglesia Católica española durante más de 20 años, hasta su muerte, ocurrida en Toledo en 1968.

"En España o se es católico o se es nada"

A poco de protagonizar su alzamiento contra el gobierno constitucional de Manuel Azaña Díaz, el general Francisco Franco no dejó lugar a dudas: "Nosotros somos católicos. En España o se es católico o se es nada".


La arenga del jefe de la Acción Católica española en apoyo del Caudillo nacionalista vino después: "Cruzados de España, ella necesita retoños. Retoños como siempre lo son los españoles, con la espada en la mano, el heroísmo en el corazón y la plegaria en los labios". Y el cura Ignacio Méndez Raigada sostuvo: "Únicamente las capacidades salomónicas, justas y de visión amplia, hacen de la guerra nacional española una guerra santa. La más santa que la historia reconoció".


En la vereda de enfrente, el escritor francés François Mauriac, también católico, señaló tras los bombardeos que la Legión Cóndor de la Alemania nazi efectuó –en apoyo de Franco– sobre la población vasca de Guernica, en abril de 1937: "Nosotros decimos que los crímenes cometidos no son lo que aparentan ser. ¡Hay muchos más! En el sagrado corazón está oculto el verdadero número, conocido por aviadores alemanes e italianos al servicio de un jefe católico y de quien se dice «soldado de Dios». Decimos que allá hay una bolsa de horror, cuyas consecuencias son comprobables por las cosas que nosotros debemos aportar por sobre todas las otras cosas. ¿De quién es el reino de Dios sobre la Tierra?".

Cuna del Opus Dei

Fue durante la dictadura de Francisco Franco en España que el sacerdote Jose María Escrivá de Balaguer fundó e instaló los cimientos del Opus Dei (Obra de Dios). Como consejero espiritual de Franco y gracias a la organización que creó, Escrivá se dedicó a la misión de seleccionar y formar las elites de la dictadura franquista hasta llegar a controlar lo esencial del poder. Más tarde, fue enviado al Vaticano y desde allí trabajó para extender su poder en América latina, donde el Opus Dei desarrolló una colosal campaña para recuperar a los sacerdotes católicos tercermundistas, "culpables" ante sus ojos de apreciar los análisis marxistas y de oponerse a las dictaduras, todas ellas militares y católicas.
fuente: elciudadano.net (Rosario - República Argentina)

Ché, presencia eterna / Hirán R Ricardo





Ché, presencia eterna
/ Hirán R Ricardo

Sin lugar a dudas, una de las figuras más conocidas en el mundo contemporáneo es el Ché. Por sus ideas y guerrillero de naturaleza es ejemplo para muchos en todo el planeta, es por eso que no ha muerto.

Desde el 17 de octubre de 1997 reposan sus restos en un mausoleo construido en la ciudad cubana de Santa Clara. Allí descansa junto a gran parte de sus compañeros caídos en Bolivia. La fosa del Ché en tierras bolivianas fue encontrada el 28 de junio de 1995, después de que el 8 de octubre de 1967 fuera capturado y el 9 asesinado.

En Cuba el aniversario de la muerte del Ché se recuerda con más fuerza y es que para muchos en el universo Ernesto Guevara de la Serna fue un cubano más. Tal vez por eso al mencionar su nombre, lo asocian a la Isla.

El Ché fue de esas personas que trasmitió innumerables enseñanzas, no sólo relacionadas con el patriotismo y tácticas guerrilleras, también mostró mucho de la vida cotidiana y la forma en ser mejores personas. Una de esas virtudes fue la valentía y persistencia en la vida, pues a pesar de ser asmático, siempre fue hacia delante, nunca se dejó caer. Por otro lado su carácter serio, responsable lo hacian ser respetado a donde quiera que llegaba y no sólo eso, también que confiaran en él. Y es que lo anteriormente expresado se puede prácticar en la vida diaria por todos nosotros, pues cuántas veces algún malestar nos ha hecho permanecer en cama, o dejamos de hacer cosas porque no estamos pregnados de voluntad. Sin embargo, el Ché tuvo que enfrentar su principal enfermedad en las frías selvas, durmiendo en el mejor de los casos en hamaca, pero eso si, siempre con el deseo de hacer las cosas y la esperanza de que podía realizarse. En esos pasajes del Ché, podemos encontrar espejos.

Y es que realmente muchos en el mundo han asimilado sus ideas, quizás por eso unos cuantos llevan en el brazo o alguna otra parte del cuerpo, la imagen tatuada del Ché.

Por estos días cuando se cumplen 39 años de la muerte del Ché, no cesan los deseos de tomar sus ideas y ejemplo ante cada circunstancia de la vida. Es por eso que el Ché no ha muerto y vivirá eternamente.

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Ernesto Guevara, siempre Ché / Mildred Legrá Colón

Porque el sueño fue un buen sueño/ Como un muerto levantado con los vivos/
Vives, Che


El recuerdo del Che, inquieta. Imaginarlo, leerlo o conocer pasajes de su vida, sacude el alma y por alguna extraña razón, provoca poesía, cantos, resistencia, amor y una sobrecogedora nostalgia por su presencia

Sobre él se recuerdan muchas anécdotas, atesoradas unas sobre otras, que asoman en en la memoria, algunas conocidas, otras tal vez olvidadas en el impetuoso paso del tiempo.

No obstante esto, están ahí, como para seguirlas narrando de boca en boca, de generación en generación. Cuentan quienes lo conocieron que el Che era una persona recta y exigente, pero, también, bromista y alegre. Sus ocurrencias hacían reír y el mismo cuando las contaba, reía a carcajadas

Una vez un colega le preguntó al doctor en Economía, Orlando Borrego, el contador que un día el Che llamó a trabajar con él, de ¿Cómo vería hoy al Ché? _Lo vería estudiando y profundizando en la teoría, y analizando con cuidado la globalización y todas esas ideas retrogradas del neoliberalismo. Lo vería tratando de dar solución práctica a las extraordinarias carencias y dificultades que tenemos en Cuba, pero evitando hacer concesiones de principios en la conducción económica, que puedieran traer consecuencias desastrosas para nuestro proyecto revolucionario.

Pero el Che tiene en todo su andar aristas perdurables, como la ética. Algo esencial en el pensamiento revolucionario.

Borrego rememora encuentros. En esa época mientras algunos se deshacían en teorías sobre “ese enemigo sutil y tenebroso que es el burocratismo”, según la teoría del Che, a el lo que más le preocupaba era “la actitud burocrática de un funcionario, la insensibilidad de un individuo acomodado a un cargo que se aislaba del pueblo, dependía de forma enajenada de un mecanismo y se distanciaba de la solución real de los problemas”.

¿Tiene la historia alguna deuda con el Che?, inquirió el periodista. “Si no deuda, tiene cierto compromiso, un compromiso que implica acciones concretas de todas las personas sensatas y honestas del mundo para asumir lo más valioso de su legado histórico.

Al convertirse él mismo en paradigma del hombre nuevo por sus ideas y cualidades excepcionales. El Che representa un punto esencial en el progreso de la humanidad, en la búsqueda de una vida superior para los seres humanos”.

Con esa concepción nos guió mientras estuvo en Cuba. Con ese principio marchó hacia otras tierras del mundo a liberar pueblos. Su pensamiento es un legado a la actitud de originar los cambios imprescindibles para subsistir y mejorar un mundo de grandes conflictos. Ese era su sueño.

jueves, octubre 05, 2006

a Capacidad de Gobernar en México

Texto:

En su informe al Club de Roma, Yehezkel Dror estaba poniéndo el dedo en la llaga sobre uno de los problemas mas serios a los que se enfrenta la humanidad en los albores del siglo XXI: la limitada capacidad de gobernar. Dror considera que la élite de gobernación se basa en paradigmas obsoletos, que carecen de una formación adecuada para entender las nuevas tecnologías y como estás afectan a sus ciudadanos, que tienen una capacidad reducida para lidiar con algunos de los temas globales y tal vez mas importante que constantemente toman decisiones que acarrean retos para los que no están lo suficientemente bien preparados.

Una de las decisiones que mas tensión esta provocando es la apertura económica y la globalización porque están sometiéndo a los países a una presión perversa donde una acelerada transformación tecnológica y comercial ha acentuado la vulnerabilidad de muchos países, porque los impactos se distribuyen inequitativamente. Algunas naciones resienten y absorven costos mas elevados mientras que otras, muy pocas, se benefician. Sin embargo nadie es inmune, los países industrializados que se consideraban exentos de los efectos negativos de la globalización, los están resintiéndo de la forma mas inesperada. Ni Europa, ni América pueden salvarse de los efectos de la miseria en el hemisfério sur que esta lanzando elevadas cantidades de migrantes desde el sur. El Mar Mediterráneo y el Río Bravo se han convertido en cementerios para inmigrantes. La explosión africana ya arribó en la forma de hambrunas, profundas crisis sociales y elevada inestabilidad política que esta impactando a las ex-potencias coloniales.

Para los países subordinados como México, estos cambios representan un reto y una oportunidad, porque pueden precipitar las condiciones en las cuales el manejo de la crisis facilite un cambio estructural profundo, que de ser bien utilizado, permita una reformulación de relaciones que lance a la nación hacia adelante. Pero de no ser así, el retroceso puede ser profundo y doloroso.

Los gobiernos reaccionaron ante presiones empresariales y aprobaron iniciativas gubernamentales cuyos efectos, se han disparado y acelerado por factores que se encuentran mas alla del control de los gobiernos nacionales, responden a necesidades ajenas a la problemática nacional y hasta son contrapuestas a esta.

La acelerada transformacion de relaciones económicas basadas en un nuevo paradigma esta precipitando una transformación en las élites político-económicas que ha rebasado a las instituciones políticas tradicionales, introduciéndo factores de inestabilidad e incertidumbre que provocan una fuerte turbulencia, aún en países como México que gozaban una relativa estabilidad. Hemos llegado a la paradoja donde las soluciones gubernamentales están creando problemas peores a los problemas originales. Un campesino mexicano resumió con sabiduría este cuadro al sentenciar: estabamos mejor cuando estabamos peor (sic).

La normalización de los sistemas electorales como factor democrático no ha producido un mejoramiento sustancial en la calidad de vida porque los gobiernos, sean del tinte que sean, están mas ocupados en actuar frente a la inestabilidad presente que en construir bases de evolución y desarrollo sostenido y sustentable. Los gobiernos han caído en su propia trampa, al concentrarse en manejos de crisis que producen una mínima popularidad, en lugar de embarcarse en proyectos de transformación profunda con ganancias sociales mas amplias aunque sus resultados se produzcan en el largo plazo. Los gobiernos tienen entonces que enfrentarse a la perdida de consenso y de credibilidad estimulandose tendencias autoritarias, apatía, resistencia social pacífica y violenta y hasta rebelión.

El gobierno mexicano sustenta su dominación y estabilidad en base al mito revolucionario, porque este generó un credo político que permitió la identificación societaria y una estructura política corporativa que sometía a la sociedad porque los líderes le eran leales a las instituciones y no a sus bases. Así se podía competir por el poder sin poner en riesgo a las instituciones que se erigían en la guía societaria bajo los valores de promoción de la justicia social y la paz política Con el tiempo, el pacto social armado a partir de una cultura política autoritaria y configurado bajo un marco corporativo, dejo de ser eficaz, la sociedad reclamaba espacios democráticos y las expresiones de oposición crecían. Ni siquiera la apertura de las instituciones gubernamentales a las minorías, como el congreso desde los 50s, fueron suficientes para ampliar la oferta democratizadora y la falta de habilidad para tratar con la disidencia que se negaba a ser cooptada, derivó en una escalada de represión-transgresión que hizo al país resentir conflictos laborales, campesinos. clase medieros, asesinatos políticos y hasta movimientos guerrilleros.

En lugar de movilizar al sistema político abriéndo canales de expresión a los nuevos actores, el gobierno se aferraba a la herencia de la revolución mexicana aún con una generación que solamente sabía de ella por los libros de historia y que había visto que los grandes beneficios de la misma se habían concentrado en las manos de unos cuantos privilegiados. La obsolesencia del paradigma revolucionario se ocultaba bajo la supuesta eficacia de un paradigma de articulación política hacia el Estado autoritario, sin prestar mayor atención a los grupos marginales que cada vez crecían mas hasta convertirse en masas para las que el sistema político solamente representaba imposición, corrupción, represión, desigualdad e injusticia. Ante este cuadro, pocas posibilidades había de lograr una reforma societaria y a lo mas que se llegaba era a reformas administrativas o electorales.

La sociedad mexicana no veía frente a si al liderazgo que podría construir un futuro distinto y promisorio, pero tampooco encontraba los espacios para actuar. El Estado omnipresente y un poder autoritario copaban todos los caminos. La planeación en lugar de diseñar un futuro distinto solamente se convirtió en una técnica de presupuestación y así México se veía atrapado por una élite de gobernación mas preocupada por mantenerse en el poder que por generar satisfactores societarios.

La entrada en pleno a las necesidades de la economía global exacerbó las disparidades económicas y sociales y continuo el deterioro educativo, desalud, valorativo, moral y por supuesto de la honestidad de la élite de gobernación. Paradojicamente, mientras mas se elevaba la calidad académica de la élite de gobernación mas se deterioraba la capacidad de gobernar. El liderazgo político ha optado por una búsqueda auto-gratificante que los vuelve vulnerables ante el halago, la lisonja y la corrupción, distorsionando su visión y misión. En parte su búsqueda de la trascendencia histórica los llevó a aprobar la entrada al GATT y a la aprobación del Tratado de Libre Comercio, sometiéndo a la sociedad mexicana a una presión desmedida, que llegaba bajo un sistema de por si presionado, al grado que el mismo año de la entrada en vigor del tratado estalló una revuelta indígena, cayeron asesinados dos líderes del partido en el poder incluído el candidato presidencial y la economía cayó en una crisis de grandes dimensiones. La élite de gobernación careció de habilidades para que sus decisiones se tradujeran en mejoramientos sustanciales para la población, mientras que esta se había cansado de las promesas agrandandose la discrepancia entre los objetivos de la élite de gobernación y las necesidades societarias.

En México las decisiones globales se sustentan en sufrimientos crecientes para las poblaciones locales y un incremento de las asimetrías económicas, sociales y políticas a nivel nacional e internacional. Hoy en día, pocos son los ciudadanos que pueden decir que viven mejor que la generación anterior, los salarios han perdido el valor adquisitivo de mas de una generación y muy pocos son los que honestamente esperan que la próxima generación viva mejor que ellos.

El otro lado de la paradoja es, que las metas económicas y los retos de la globalización ya se están encontrando con los retos electorales . México transita por el camino de la democratización, lo que pone en la palestra las necesidades legitimizadoras que muchas veces pueden sellar el destino de un gobierno, comprometer la vía democrática y los programas de beneficio societario.

Así hoy está en tela de juicio el abordaje convencional de los problemas cotidianos, el abordaje de las dificultades políticas y los retos del inmediatismo, que hacen que los gobiernos pierdan la visión de largo plazo y testaduramente continuan promoviéndo transformaciones globales en el plano internacional, aunque estas transformaciones agudizan las desigualdades y asimetrías nacionales y producen tensiones que ponen en entredicho los efectos que la decisión debió haber producido. Es conveniente aclarar que entre las metas de la globalización no esta el crear un mundo más armónico e igualitario en lo económico, social y político, sino como agilizar las actividades económicas, donde los actores principales muchas veces son los grandes conglomerados económicos que buscan el control monopólico del mercado y sin prestar atención a las consecuencias producidas por sus apetitos de riqueza.

La globalización ha modificado las alianzas políticas tradicionales y esta obligando al gobierno a modificar sus decisiones para complacer a intereses externos en detrimento de la calidad de vida de la mayoría de los ciudadanos.

La nueva dinámica global ha puesto en tela de juicio a la soberanía como la conociamos y ha limitado las posibilidades de intervención en el plano interno para corregir los efectos negativos que las transformaciones globalizadoras producen.

Si todas las sociedades tienen un cierto nivel de tensión, la coyuntura quese abre con el enfoque de convertir a las complejas interacciones sociales en una cuestión empresarial, lanza al conflicto a niveles inéditos que con mucha facilidad se vuelven inmanejables, porque los valores, las herramientas y las habilidades para manejar el conflicto del pasado son inadecuadas para manejar el conflicto presente aunque esto con frecuencia se maneja como ingobernabilidad.

Dror sostiene que hay una tendencia a achacarle la ingobernabilidad a la sociedad, como si esta buscara romper las reglas políticas de manera irresponsable, cuando que en realidad la falla reside en una inadecuada capacidad de gobernar. Los gobiernos en lugar de concentrarse en atender carencias no resueltas en sus sociedades, bajo el supuesto de que el mercado corrige los desequilibrios, voltean hacia los intereses oligopólicos, que están muy lejos de compartir las preocupaciones y prioridades nacionales. México no es la excepción La falta de ajustes adecuados y oportunos, podra acarrear enormes riesgos de degradación del medio ambiente, guerras, nuevas formas de barbarismo y deterioro en la convivencia societaria, por no hablar de mayores tensiones sociales. El gobierno mexicano ya se ve en la situación incómoda, que incluye la paulatina perdida del poder, y corre el peligro de inclinarse al autoritarismo perdiéndose las pocas ganancias que tan dolorosamente ha logrado México.

México lleva muchos años sumido en una larga crisis económica donde muchos de los indicadores sociales se deterioran: el nivel de escolarización se cae, reaparecen enfermedades ya desaparecidas, aumenta la delincuencia, la corrupción alcanza niveles insospechados y el gobierno pierde credibilidad. De esto son culpables la elite de gobernación y la elite económica que prefirió beneficiarse en lugar de solidarizarse con su pueblo.

Erroneamente y sin haberse desarrollado un debate nacional sobre el papel del Estado, se ha considerado que el centro del problema es su tamaño, lo que justificó la privatización de múltiples empresas paraestatales, sin reemplazar adecuadamente la función que cumplían. De esta manera se creó un vacío que el mercado ha sido incapaz de llenar.

La salida difícilmente podrá basarse en soluciones convencionales o incrementales en base al marco decisional tradicional. México no resolverá sus carencias o enfrentará los retos actuales y futuros sumando o restando respecto a las acciones que se desarrollaban en el pasado. Se requiere redefinir prioridades y reformar a la sociedad, a su representación social y política y hasta al Estado, mejorando sustancialmente la capacidad de gobernar, que incluye reeducar y entrenar a la élite de gobernación. Fuera de compromisos e identidades ideológicas y partidistas, los gobiernos deben mejorar su calidad y antes que nada, reformular sus prioridades teniéndo en el centro de atención el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos.

Ante los retos del futuro no se puede dar nada por sentado. Alcanzar el futuro va mucho mas allá del desarrollo de capacidades técnicas, aunque estas son muy necesarias. Contar con una masa crítica de expertos en técnicas de planeación, modelos matemáticos es irremplazable, aunque estos no pueden ocupar el lugar de las organizaciones societarias y de los políticos entrenados y sensibles a las exigencias sociales y políticas. La reforma societaria debe buscar un gobierno y una elite política responsables, sensibles, bien entrenados e inteligentes que eviten caer en las tentaciones del poder omnímodo. Esto que suena muy trivial no es tan fácil de lograr, aunque las capacidades creativas y buena voluntad seguramente podrán colaborar en mucho a este propósito.

El proceso de cambio mexicano no puede ser el resultado de la reflexión de una sola cabeza o en el mejor de los casos de un grupo de intelectuales o políticos. El cambio societario reclama la concurrencia de la sociedad en todas sus formas. A este propósito contribuye el libro La Capacidad de Gobernar en México.

Coincido con Sergio de la Peña en que México requiere embarcarse en el diseño de una nueva constitución, aunque esto no debe ser un fin por si mismo, sino un medio para motivar un debate nacional donde se arregolen las prioridades nacionales como base para el diseño del México del siglo XXI. Esto servirá para incentivar la construcción de un nuevo consenso tal y como lo sugiere Lorenzo Meyer y de paso sostendrá los esfuerzos para reconstruir la economía como bien sostiene Macario Schettino.

No hay la menor duda de que a lo largo del proceso de rediseño constitucional se provocará un nuevo acomodo de fuerzas políticas, donde seguramente surgirán nuevas fuerzas y las existentes tendrán que mostrar su viabilidad. Aunque visto optimistamente, también ayudara a depurar el tipo de político, pondrá las bases para entrenar a la nueva elite de gobernación, pero mas que nada, al estar basada en una amplia movilización popular abrirá los accesos de la sociedad al aparato de toma de decisiones forzando a la elite de gobernación a modificar su enfoque sobre la Razón de Estado, para poner por delante, como sugiere Dror, la Razón de Humanidad

Ignora Bush las súplicas del sumiso gobierno mexicano

México SA

Carlos Fernández-Vega

Solecito Apura, con el aval del Congreso estadunidense, la construcción de un nuevo muro

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Un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos revisa la documentación de un automovilista mexicano en el cruce de la Mesa de Otay, California Foto Ap Photo/ Sandy Huffaker

Al grito de "pégame, insúltame, humíllame, pero no me dejes", el sumiso gobierno foxista implora al vecino del norte que por favorcito reconsidere su política antimigratoria -kilométrico muro de "contención" incluido-, porque "lastimará" la relación bilateral.

Mientras se escuchan las súplicas, George W. Bush (el "gran aliado", el "buen amigo" de Vicente Fox -según él mismo-, al que el gobierno mexicano le ha solicitado vetar el presupuesto para el nuevo plan antinmigrante) y el Congreso estadunidense autorizan los dineros, apuran la construcción de un nuevo muro y agilizan la llegada de tropas de la Guardia Nacional para que le cuiden la frontera con el traspatio, suponiendo que con ello frenarán la inmigración indocumentada.

Eso le pasa al sumiso inquilino de Los Pinos por anticiparse a los hechos, presumir logros inexistentes, celebrar avances irreales, elogiar acuerdos de saliva y corear "avances concretos" con el gobierno de Estados Unidos, que en realidad siempre apuntó hacia el mismo objetivo: "¡¡¡tengan su enchilada completa!!!"

Rapidito y sin chistar, el gobierno foxista cedió todo, aceptó todo, se agachó ante todo (excepto, en un principio, en el asunto Irak). Firmó lo que le pusieron enfrente, operó contra los intereses nacionales, vilipendió las históricas relaciones con Latinoamérica y se habilitó como servil guarura del presidente Bush, entre otras muchas actitudes que lo denigraron, siempre con la idea de que su sometimiento rendiría frutos.

Y sí, allí está el resultado. Después de todo eso, de por sí deshonroso, el gobierno del "amigo", del "gran aliado" del "cambio", le dio un puntapié en el trasero -como lo comentó un legislador-, por mucho que el supuesto canciller mexicano asegure que "no nos equivocamos" en el análisis y la estrategia, y que el gobierno mexicano "es líder en América Latina, y no debe existir duda" de ello. Desde luego que no existe duda: el gobierno foxista fracasó, se denigró y se va con las manos vacías, pero la mochila llena de discursos en el asunto migratorio.

Como recordar es vivir, van algunas cápsulas sobre el "análisis" y la "estrategia" que nunca fue equivocada, como asegura Derbez: "¿a qué vamos a estar siempre? ¿A que uno agarra la sartén y agarra a sartenazos? ¿O para qué echarle mentadas o para qué ponernos pesados si aquí vamos a estar uno junto al otro? Tenemos que tener una buena relación constructiva, positiva; el presidente Bush lo sabe y lo sabe bien: que el presidente Fox y los mexicanos no vamos a aceptar más vejaciones, ni más atropellos, ni más violaciones a derechos humanos ni a derechos laborales" (inquilino de Los Pinos dixit).

"Es lógico" que (el gobierno de Estados Unidos) movilice 6 mil tropas de la Guardia Nacional en la frontera con México; es cuestión de paciencia, porque es inminente la aprobación de una reforma migratoria en el Congreso estadunidense; es lógico, hasta cierto punto, si vamos a tener una resolución mediante la cual va a haber una entrada para cruzar esa frontera, una gran puerta de entrada, legal, ordenada, para cientos de miles de personas" (ídem).

"Este tema de la Guardia Nacional no tiene que ver sólo con migrantes. Hay oposición aquí en México que nos lo quiere restregar en la cara, que quiere demeritar lo que estamos a punto de alcanzar y que quiere ver las cosas siempre por el lado negativo y por la parte del vaso vacío, pero es integral el concepto de seguridad en la frontera. Tenemos que atacar a fondo a los polleros, tenemos que atacar a fondo a los violadores y a los narcotraficantes; tenemos que atacar a fondo el tráfico de drogas, tenemos que atacar a fondo el crimen organizado en la frontera" (ibídem). Y de pilón: "reitero que no se trata de militarización; quien lo diga, ignora en realidad cuál es el papel de la Guardia Nacional y extrañaría, me parecería un comentario de carácter político, no es militarización" (el maravilloso vocero de Los Pinos).

El reciente (marzo) "acuerdo" migratorio avalado por el Congreso estadunidense, "sí, sin duda, es un logro de la administración del presidente Fox... difícilmente podemos seguir mucho tiempo sin que ambos países encontremos una mejor manera de administrar este fenómeno migratorio. Entonces, sí, la respuesta es sí sin duda, es un logro del presidente Fox" (subsecretario para América del Norte, Gerónimo Gutiérrez).

Entonces, el resumen de los "logros": de la "enchilada completa", el gobierno foxista pasó a la versión del "Taco Bell" (Luis Ernesto Derbez dixit, 2004) y de allí a los resultados concretos: muro fronterizo, creciente número de cazaindocumentados, 6 mil tropas de la Guardia Nacional en la frontera sur, endurecimiento de las leyes migratorias, sistemática violación de los derechos humanos de los emigrantes, balas de goma (plástico, precisa Derbez) y creciente expulsión de mano de obra, entre tantos otros "logros" del gobierno del "cambio" en materia migratoria.

Las rebanadas del pastel:

Si de herencias malditas se trata, prepárense para el museo del horror: "hay la intención, se está discutiendo la posibilidad de crear, una vez que termine el sexenio, un museo presidencial (de Fox, desde luego), pero ya no con fondos públicos, sino a través de algunos organismos de la sociedad civil..." (museógrafo Rubén Aguilar)

REVELACIONES DE LOS ARCHIVOS VATICANOS SOBRE PÍO XI Y LOS REGÍMENES NAZI Y FASCISTA

Entrevista al profesor Matteo Luigi Napolitano

ROMA, lunes, 2 octubre 2006 (ZENIT.org).- Desde el 18 de septiembre, los historiadores pueden estudiar los documentos relativos al pontificado de Pío XI (1922-1939) del Archivo Secreto Vaticano. Se trata de «millones de cartas», subdivididas en treinta mil carpetas, sobres y fascículos. Para tener una idea de la cantidad de material puesto a disposición de los historiadores, baste decir que hay 59 volúmenes de índices sólo para el inmenso fondo de la primera sección de la Secretaría de Estado. El pontificado de Pío XI (Achille Ratti) se entrelaza con los años dramáticos de la persecución de la Iglesia católica en México y España, con la llegada del fascismo y el nazismo, y sigue a la expansión del régimen comunista soviético en Europa. Además, como reveló el prefecto del Archivo Vaticano, el barnabita Sergio Pagano, en una entrevista publicada en el diario «Avvenire» (19 de septiembre de 2006), están a disposición de los estudiosos los apuntes de las audiencias de Pío XI con los diplomáticos acreditados ante la Santa Sede, recogidos personalmente por el secretario de Estado, el cardenal Eugenio Pacelli (futuro Pío XII), desde agosto de 1930 hasta la muerte del Papa Achille Ratti, el 10 de febrero de 1939. Para empezar a valorar cómo esta apertura ayudará a la investigación de la verdad histórica, y cuáles son los primeros descubrimientos relativos al pontificado de Pío XI, Zenit ha entrevistado a Matteo Luigi Napolitano, profesor asociado de la Universidad del Molise y delegado de la Comisión Pontificia de Ciencias Históricas ante la Comisión Internacional para la Historia de la Segunda Guerra Mundial. --Desde el punto de vista histórico, ¿qué importancia tiene la apertura de los archivos vaticanos del periodo del pontificado de Pío XI? --Matteo Luigi Napolitano:

La apertura de los archivos, la máxima posible, en general es siempre el gran deseo de los historiadores. En especial las relaciones internacionales de la Santa Sede pueden documentarse también basándose en archivos diversos del Vaticano. Es lo que sucede con el pontificado de Pío XI: el valioso trabajo realizado por los expertos del Ministerio de Exteriores de Italia, en los años ochenta, bajo la guía del profesor Pietro Pastorelli, nos ha permitido acceder a una enorme cantidad de material relativo a la relación entre la Santa Sede y la Italia fascista. El trabajo de análogas comisiones en el exterior y la publicación de colecciones diplomáticas, ha aumentado nuestro conocimiento de muchos otros aspectos de la diplomacia del Papa Ratti. Pero la apertura de los papeles del Archivo Secreto Vaticano representa un enorme enriquecimiento, no sólo por la importancia en sí, que no necesita ser explicada, sino también porque sólo en los documentos vaticanos es posible captar las dinámicas internas de la Santa Sede, especialmente en los grandes momentos de cambio del mundo contemporáneo en los que el Vaticano se encontró implicado. --A pesar de la evidente oposición a Hitler de Pío XI y de su secretario de Estado, Eugenio Pacelli, algunos sostienen todavía que el Vaticano tuvo una cierta benevolencia respecto a la Alemania nazi.

Vayamos a los concreto. ¿Qué dicen los documentos sobre la visita de Hitler a Roma el 2 de mayo de 1938? ¿Cómo se comportó la Santa Sede? --Matteo Luigi Napolitano: De las investigaciones del padre Giovanni Sale sobre los archivos abiertos en 2003, se deduce que ni Pío XI ni Pío XII fueron los «Papas de Hitler». Los papeles ahora disponibles amplían el horizonte sobre el pontificado de Ratti y precisan dos aspectos que ya se conocían desde hace tiempo: En primer lugar, se documenta la crítica del Vaticano a un Mussolini pasivo imitador de Hitler. En segundo lugar, se registra la preocupación ante el aplastamiento de Italia provocado por la política alemana, no sólo con motivo de la cuestión racial, sino más ampliamente como elección de alineación cargada de consecuencias peligrosas. La visita de Hitler del 2 de mayo de 1938 a la que usted alude es, en este sentido, sintomática. El Vaticano no ve con buenos ojos la llegada a Roma del canciller alemán; la partida del Papa a Castel Gandolfo y su alusión a la otra cruz que se alzaba sobre Roma, que no era la de Cristo, es sólo un ejemplo de una trama más amplia de los acontecimientos que se devanan: la controversia sobre los adornos de las calles, sobre el recorrido que debe seguir Hitler; las instrucciones al episcopado y a los religiosos italianos para que no participen en manifestaciones de homenaje a Hitler; el miedo de que el Eje se transforme en alianza. Pero también se registra la convicción de los fascistas de que la postura antinazi del Vaticano no sólo compromete los intentos de moderar las iras nazis contra la Iglesia alemana, sino que acaba en último término favoreciendo a los «frentes populares», y en concreto a los «bolcheviques» y «masones» franceses, con los que con esta postura la Santa Sede parece estar de acuerdo. --¿Cuál es su valoración sobre lo que dicen los documentos de Pío XI? Matteo Luigi Napolitano: Los proclives a la polémica podrían tener ahora la tentación de volver a lanzar acusaciones, según las cuales, el Vaticano tuvo un «Papa de Hitler» y un «Papa de Mussolini» y quizá también un «Papa de Franco». Pero la polémica y la ignorancia a veces están relacionadas. Lo demuestra un reciente artículo de John Cornwell (el autor del controvertido libro «El Papa de Hitler») en la revista británica «The Tablet» de 23 de septiembre pasado, en el que escribe que la nueva apertura de los archivos vaticanos del periodo 1922-1939 «es un acontecimiento importante para todo investigador interesado en las relaciones de la Santa Sede con la Alemania nazi». Cornwell demuestra por tanto no saber que los documentos vaticanos sobre el periodo 1922-1939 relativos a las relaciones germano-vaticanas se abrieron en febrero de 2003. ¡Este es un ejemplo de pretendido «experto» que lleva tres años de retraso con respecto a la historia! Para volver a cosas más serias, el de Pío XI fue ciertamente un gran pontificado, incluso en la manera en que afrontó los asuntos internacionales, junto a su principal colaborador, el cardenal Eugenio Pacelli. Existen ya (y otras vendrán) las pruebas de las reservas del Papa Ratti y del cardenal Pacelli ante los fenómenos nacionalistas exasperados como el hitleriano. No me sorprendería también encontrar pruebas documentales que desmientan la vieja teoría de que el Vaticano fue blando respecto al nazismo e inflexible con el comunismo. Gracias a algunos documentos, se puede percibir ya, por ejemplo, el juicio de los fascistas sobre Pío XI: Mussolini veía al Papa siempre demasiado alineado contra la Alemania nazi y demasiado tolerante hacia los bolcheviques. Pero será posible un juicio más detallado sólo una vez que se complete el examen de la documentación existente. --¿Cómo son las relaciones entre Pío XI y su secretario de Estado, el cardenal Pacelli? --Matteo Luigi Napolitano: Me limitaría por ahora a constatar lo que dicen los otros archivos. En el archivo del Ministerio de Exteriores de Italia hay un perfil de posibles «papables», preparado por monseñor Enrico Pucci en preparación del cónclave y entregado --quizá-- al embajador italiano en el Vaticano, Pignatti Morano di Custoza.

En el perfil relativo al futuro Pío XII, se lee lo que sigue: «En cambio, aparece cada vez más claro que el candidato preferido de Pío XI para una eventual sucesión es el cardenal Pacelli. Pío XI, sobre todo últimamente, no ha perdido nunca la ocasión de manifestar, incluso en los discursos públicos, las cualidades de su inmediato colaborador y de darle muestras de su predilección...». El documento fue publicado por el profesor Mario Casella en 2000. Los documentos vaticanos (y pienso en especial en el «Diario» de las audiencias redactado por Pacelli) confirmarán sin duda esta relación privilegiada entre el Papa y su más estrecho colaborador. Más allá de las diferencias personales, por tanto, ni Pío XI ni su sucesor fueron «Papas de Hitler o Mussolini».
fuente: www.ewtn.com (Eternal World Television Network - Global Catholic Network)

Mejoramiento de la capacidad para gobernar en América Latina*

Yehezkel Dror

1. La desilusión de América Latina 1

América Latina ha sido una gran desilusión. Hace cincuenta años existía la opinión generalizada que América Latina sería el próximo continente en "despegar" y el Sureste Asiático ni siquiera se mencionaba entre los candidatos a grandes progresos económicos. Pero la realidad acabó con las expectativas: el Sureste Asiático se convirtió en una de las regiones de más rápido crecimiento que se hayan conocido en la historia y América Latina se quedó estancada. Es cierto que recientemente han habido señales de progreso en algunos países latinoamericanos, pero éstas pudieran fácilmente quedar en simples fluctuaciones y seguramente tras las esperanzas no justificadas, vendrán las desilusiones tal como ha sucedido frecuentemente en el pasado.

Si se tratara sólo de algunos países latinoamericanos los que se encuentran en situaciones de serio estancamiento inherente, no sería tan difícil de explicar. Cuando la mayoría de la población es de raza indígena, pobre, carece de educación y ha sido abandonada durante siglos, entonces no es fácil lograr un crecimiento económico rápido. Además, en ese tipo de situación en que el crecimiento económico necesariamente se concentraría en un comienzo en pequeños segmentos de la población, podría resultar contraproducente porque conduciría a un conflicto social y nos encontraríamos en un callejón sin salida.

No obstante, pese a las muchas diferencias radicales que existen entre los países latinoamericanos, todos comparten un mismo malestar, el estancamiento socioeconómico y político, con altibajos que no producen ningún cambio drástico en la situación básica.

Esta realidad llama aún más la atención cuando se estudian los países latinoamericanos y se observa que la situación "objetiva" es excelente en todos los sentidos y debería producir fácilmente un sociedad próspera. Este es el caso de Venezuela, que tiene una población relativamente pequeña y homogénea, élites altamente calificadas y una multitud de recursos naturales; sin embargo, Venezuela es una gran desilusión. Esto indica que por lo general, las causas del estancamiento en América Latina no son "materiales".

Cada país latinoamericano es único y singular en muchos sentidos, de allí las explicaciones específicas para los tantos fracasos y algunos éxitos ocasionales. Sin embargo, en vista de que América Latina en su conjunto comparte el fracaso y pese a las diferencias entre los países, mi conjetura es que para lograr una explicación profunda del fracaso debemos estudiar a la Región en su conjunto. Sólo entonces podremos identificar las causas críticas del fracaso que pudieran ser vencidas, llevando a la mayoría de América Latina a experimentar una mutación, de la desilusión a un notable éxito.

2. Cómo explicar el fracaso

La búsqueda de las causas de la triste situación de América Latina produce múltiples explicaciones, pero ninguna de ellas totalmente satisfactoria. Es importante tener en cuenta que las causas no deben confundirse con los síntomas. La corrupción política es sin duda un notorio síntoma del malestar latinoamericano, pero no es su causa, sobre todo si consideramos que tanto en Europa como en el Sureste Asiático, lo que en el pensamiento occidental contemporáneo se califica como corrupción generalizada, no ha impedido la modernización rápida y el desarrollo socioeconómico y político exitoso.

Me permitiré ilustrar mis conjeturas sobre las causas fundamentales del fracaso de América Latina con tres propuestas:

Primero, las tradiciones de España y Portugal, tal como se trasplantaron a América Latina y tal como continúan hoy día, constituyen una barrera al éxito socioeconómico y al desarrollo político. Causaron la declinación de España y Portugal (y los resultados negativos de las ganancias extraordinarias que también jugaron un importante papel en algunos países latinoamericanos, especialmente Venezuela). Para sobreponerse a estas tradiciones y transitar a la modernización, España y Portugal han tenido que integrarse a la Unión Europea, exponiéndose así a la infusión "obligada" de diferentes culturas socioeconómicas y políticas.

Más específicamente, los rasgos lusohispánicos de gobierno (governance) que fueron introducidos en América Latina y que hoy prevalecen, muy bien pudieran explicar el fracaso. Estos incluyen enfoques fuertemente legalistas y formalistas, combinados con características centralistas y autocráticas, junto con estructuras cuasi "aristocráticas" contrarias a los requerimientos del éxito socioeconómico que se alcanza bajo condiciones modernas y en culturas políticas democráticas.

En segundo lugar, América Latina no pasó por lo que Joseph A. Schumpeter denominó "la destrucción constructiva"2 . Ni las reformas religiosas ni la contrarreforma, ni las guerras en gran escala, las revoluciones sociales repetidas ni la ocupación extranjera causaron suficientes trastornos en las instituciones y redes sociales como para crear el espacio para forzar la innovación radical 3 .

En tercer lugar, la acumulación de capital ocurrió a destiempo, después de la internacionalización de las élites económicas, con el resultado que el capital producido en la región salió de América Latina en lugar de ser reinvertido en la Región.

Estas son sólo algunas conjeturas que ilustran las profundas causas del fracaso de América Latina. No obstante, es esencial definir la naturaleza de esas causas según se relacionan con los rasgos históricos fundamentales, como base para efectuar una seria consideración de los requerimientos de "Reforma del Estado".

3. Las tareas del Estado

Se ha difundido ampliamente la especie que el Estado es cada vez menos importante y que el mercado tiene mayor capacidad de cumplir las funciones centrales de la sociedad. Sin embargo, esta versión "capitalista" de la "extinción del Estado" es falsa, al igual que lo fue la versión marxista. El cumplimiento de las diversas funciones sociales se logra mejor en condiciones cambiantes y a través de varias instituciones, entre las cuales el mercado es muchas veces más efectivo y eficiente que las jerarquizadas estructuras públicas en la gestión de las actividades económicas y en la entrega de algunos servicios. No obstante, las funciones críticas que fijan el rumbo de la sociedad para el futuro pueden y deben ser cumplidas únicamente por los gobiernos; las decisiones más críticas son del dominio legítimo y efectivo del gobierno central.

Un primer argumento a favor de esta propuesta obvia, aunque frecuentemente negada, es ideológico: en vista que la acción humana deliberada ejerce influencia sobre los futuros colectivos, éstos deben ser decididos por procesos democráticos y no por "manos invisibles" y los poderes económicos que se esconden tras ellas.

En términos de capacidad, el segundo argumento no es menos importante: sólo los gobiernos pueden desarrollar y supervisar la implantación de políticas globales sobre asuntos vitales que configurarán el futuro. En el orden latinoamericano, ejemplos de esto serían los siguientes (sin ningún orden de prioridad): la seguridad interna; los proyectos de infraestructura de gran escala; las políticas macroeconómicas; la expansión de los mercados a la vez que su regulación, incluyendo el empleo y las políticas industriales; la redistribución de la riqueza; la educación; la integración multiestatal y la reestructuración del poder constitucional, entre otros.

Las decisiones detalladas y la ejecución de estos asuntos deben también ser delegadas, y frecuentemente lo son, a niveles subnacionales de gobierno, a entes de la sociedad civil y al mercado, de conformidad con el principio de la subsidiariedad. En consecuencia, el alcance cuantitativo del gobierno (governance) podrá ser reducido, sin que de ninguna manera esto disminuya su importancia vital en lo cualitativo, sobre todo cuando existen profundas causas que impiden la transformación deseada de la sociedad.

Esta conclusión es inevitable cuando se requieren cambios en las tendencias y situaciones de la sociedad y los gobiernos quedan a cargo, para decirlo en pocos términos, de la "arquitectura social". La Unión Europea es la mejor ilustración de este hecho: pese a todo lo que se diga acerca de "reducir el tamaño de los gobiernos", las decisiones más críticas en cuanto a forjar el futuro se refieren al diseño y el desarrollo de la Unión Europea. Y éstas son decisiones del gobierno central, sujetas al apoyo y al control democrático.

América Latina desea pasar del estancamiento al progreso acelerado. Esto es algo muy distinto de la provisión rutinaria de servicios y de mejoras incrementales. Lo que se requiere es una redefinición de la trayectoria social hacia el futuro, mediante la asunción, por parte de los gobiernos centrales, de las funciones críticas de seleccionar las intervenciones que signifiquen un salto adelante, valiéndose de los procesos actualmente vigentes y actualizándolos al mismo tiempo.

Los gobiernos no son de ninguna manera los principales impulsores del cambio social, ni son capaces por si sólos de producir los adelantos deseados. Sin embargo, cumplen un papel clave en la orientación y la macrogestión que demandan las transformaciones sociales, incluyendo la movilización y la supervisión de los múltiples actores que hacen falta para lograrlas. Esto es más cierto aún en América Latina, donde existen fuertes características socioculturales que impiden la transformación. Por consiguiente, no basta con "facilitar" los actores del cambio, es esencial que el Estado asuma un papel mucho más activo.

Esta tarea del Estado de hacer que ocurran las transformaciones sociales, es la que debería constituir el centro de los esfuerzos de "Reforma del Estado".

4. Mejoramiento de las capacidades de la arquitectura social

No existe ningún modelo universal óptimo para el Estado, fuera del nivel de valores tales como la democracia. Es cierto que todos los estados modernos cumplen algunas funciones compartidas, tales como la provisión de servicios sociales y la gestión macroeconómica. No obstante, los Estados cumplen diversas tareas, que requieren que sus características se ajusten a las funciones y necesidades específicas. En vista de que en muchos aspectos importantes la incómoda situación de América Latina es única y singular, los atributos requeridos del Estado también en cierta medida deben ser únicos y singulares para poder ajustarse, bajo esas condiciones latinoamericanas, a los requerimientos de las tareas de arquitectura social por cumplirse.

Estas tareas "transformadoras" de los gobiernos, dirigidas a lograr grandes adelantos transitando desde el estancamiento hacia un rápido "ascenso", en tanto enfrentadas a las causas de un fracaso singular, distan mucho de lo que usualmente preocupa a las teologías y de los esfuerzos tradicionales internacionales de "reinventar el gobierno" en Europa y Estados Unidos. Los requerimientos de grandes adelantos en América Latina difieren radicalmente de los esfuerzos por lograr la "eficiencia", la "efectividad" y la "reducción del gasto público". Requieren la toma de medidas que se apartan de las rutas usuales de la "reforma administrativa". Igualmente, son muy distintos de la mayoría de los esfuerzos pasados y presentes de "modernización del Estado" que se han observado en la Región.

Es cierto que casi todos los países latinoamericanos se dedican actualmente a renovar el gobierno (governance) de manera sustancial; incluyéndose en esto los pasos tomados en algunos países dirigidos a lograr grandes adelantos. La democratización y los cambios constitucionales asociados por una parte, y los pasos hacia la integración económica entre los países por la otra, caen claramente dentro de la categoría de "arquitectura social" en el mejor sentido de la palabra. Demuestran que América Latina posee las fuerzas sociales, los dirigentes, la voluntad, las capacidades y las herramientas para dirigirse hacia logros significativos.

No obstante, la brecha entre las capacidades disponibles del gobierno y los requerimientos mínimos para adoptar políticas y acciones transformadoras sigue siendo enorme. Al menos que la reforma del Estado pueda reducir este déficit de capacidad, las probabilidades de una rápida transformación en América Latina - en tanto dependan de la acción humana colectiva - siguen siendo muy bajas.

Cuatro caminos resultan esenciales para mejorar radicalmente las capacidades gubernamentales de "transformación social".

Primer Camino: Concentrar el poder para lograr una destrucción esencial y creativa, aunque dolorosa.

Segundo Camino: Desarrollar grandes estrategias de transformación, haciendo énfasis en poderosos "impulsores" selectos.

Tercer Camino: Implantar rápidamente "proyectos" seleccionados para remover los cuellos de botella y avanzar en la transformación.

Cuarto Camino: Seguir adelante con la cooperación y la integración multi-países.

Para emprender rápidamente estos caminos, se propone un enfoque de reforma del Estado de "radicalismo selectivo", que implica un rediseño radical de los componentes críticos de la capacidad. Este enfoque requiere además la capacidad para tolerar los costos políticos y sociales de las reformas del Estado, operando dentro de las estructuras políticas básicas según son aceptadas en América Latina 4 , mientras que simultáneamente se va cambiando su desempeño y "cultura".

Si se quiere seguir estos caminos, será necesario tomar una serie de medidas de reforma, las cuales pueden y deben ajustarse a las especificidades de cada país latinoamericano. No obstante, para ser, aunque sea un poco, "operativo", ilustraré las posibilidades y las necesidades de reforma con respecto a cada camino sugerido, en forma de recomendaciones provisionales seleccionadas.

Primer Camino. Concentrar el poder para lograr una destrucción esencial y creativa, aunque dolorosa

América Latina no puede adelantar rápidamente si no se sobrepone a la "tiranía del status quo": gruesas redes de interés que se aferran a estructuras económicas y políticas obsoletas y amplios grupos sociales que luchan, como se podría esperar, por conservar sus pocos derechos adquiridos. Por consiguiente, la reforma del Estado debe facilitar la concentración de poder esencial para una destrucción creativa y dolorosa, pero absolutamente necesaria.

Estoy dejando de lado las ventajas del autoritarismo iluminado, tal como se observa en algunos países del Sureste Asiático y tal vez en algunos casos latinoamericanos. Es demasiado peligroso y demasiado costoso en términos de valores humanos, además de que no sería aceptable en la democracia latinoamericana contemporánea. Sin embargo, sin infringir las reglas básicas de la democracia, es mucho lo que se puede hacer por mejorar la concentración legítima del poder, aumentando en principio el del Presidente, sujeto a ciertas salvaguardas. Por ende:

Primera Recomendación: Los presidentes deben ser elegidos por 6 u 8 años, con la posibilidad de ser reelectos por un período adicional de 4 años.

Segunda recomendación: Los presidentes deben ser autorizados para convocar nuevas elecciones para la legislatura, limitándose a un máximo de una vez cada dos años.

Tercera recomendación: Los presidentes deben ser autorizados para someter a referéndum las propuestas más importantes, limitándose a una vez por año.

Cuarta recomendación: Una mayoría de tres-cuartas partes de la legislatura debe estar autorizada para llamar a nuevas elecciones presidenciales, junto con nuevas elecciones de la propia legislatura.

Estas son las bases estructurales para la concentración del poder democrático que son esenciales para la destrucción creativa. Más importantes aún son las estrategias políticas apropiadas emanadas del Presidente, como por ejemplo la movilización de un amplio apoyo, desarrollando y presentando una visión realista que goce de credibilidad, adoptando políticas sociales que ofrezcan una red mínima de seguridad e impliquen una participación más diversificada y amplia en las principales decisiones y construyendo una estructura de apoyo de geometría múltiple que vaya más allá de los grupos de poder tradicionales.

Estas recomendaciones del arte de conducir el Estado quedan fuera del alcance de la "reforma del Estado" 5 , pero sirven para recordarnos que la calidad del gobierno (governance) incluye un "software" que se encuentra más allá de las reformas estructurales del "hardware". No obstante, la construcción de capacidades para desarrollar las artes apropiadas para conducir el Estado es una de las principales especificaciones para la reforma del mismo (valga la metáfora de adaptarse al hardware moderno con software incorporado).

Volviendo a la reforma del Estado, las mejores artes de conducción del Estado sirven de muy poco cuando inevitablemente implican mucho dolor y mucho esfuerzo de "reestructuración", a menos que el Presidente y otros políticos de primera línea estén totalmente libres de corrupción y de toda sospecha de corrupción. De allí que:

Quinta recomendación: Debe promulgarse y obligarse un código de ética estricto para los políticos electos y al mismo tiempo, compensarlos adecuadamente conteniendo los "costos" de la política. Un organismo independiente debe supervisar el cumplimiento del código y las acusaciones deben resolverse ante instancias jurídicas, con duras penas para los políticos en altos cargos que resulten culpables de corrupción.

Segundo Camino. Desarrollo de grandes estrategias para la transformación, centradas en "Impulsores" selectos y poderosos

La sustancia de las estrategias de transformación social apropiadas cae fuera del tratamiento que se le da a la reforma del Estado en este trabajo. Sin embargo, se ha logrado un hallazgo que reviste vital importancia para ese proceso: no existen opciones conocidas para lograr las transformaciones sociales deseadas en América Latina.

Numerosas personas e instituciones "creen firmemente" en una u otra solución mágica, siendo el "libre mercado" el remedio universal más promovido en la actualidad. Pero aún si el libre mercado pudiera por sí solo producir el milagro, lo cual es bastante dudoso, la mayoría de las sociedades latinoamericanas estallarían, entre otras razones porque no producen suficientes empleos para cumplir con la demanda y las expectativas.

Esto es bien conocido por los muchos líderes latinoamericanos sobresalientes; lo que sucede es que carecen de ideas respecto de políticas más prometedoras. Basta con hablar en privado con los dirigentes políticos y ganar acceso a sus reuniones cerradas, para enterarse que el verdadero problema de los muchos presidentes y ministros de gran calidad que allí existen es el de no saber qué hacer y que ellos sepan que no saben.

Más bien, quedan a merced de - y muchas veces hasta les "lavan el cerebro" - las instituciones y los asesores que hacen de gurús y que alegan tener una respuesta para todos los problemas. La "privatización", "recortar el gasto público", "combatir la pobreza", el "desarrollo sostenido". Todas éstas son fórmulas mágicas propugnadas por una variedad de modernos aprendices de brujo.

Tales tratamientos con frecuencia cumplen su cometido si se administran en dosis precisas y bajo una supervisión estricta. No obstante, constituyen lo que los griegos llamaban pharmakon - en las dosis correctas, sanan; si se administran en exceso, envenenan.

En el caso de muchos de los problemas críticos de América Latina, ni siquiera existe un pharmakon. De allí que, siguiendo lo que se mencionaba anteriormente, en países con poblaciones crecientes, no existe idea alguna de cómo ofrecer empleo adecuado a la creciente generación en edad laboral, la cual será cada vez más exigente debido a que habrá recibido más educación o por lo menos habrá estado expuesta a la visión de una vida mejor tal como se ve en las imágenes de las telenovelas.

La Unión Europea, altamente desarrollada, también enfrenta problemas tales como el desempleo y la inmigración de países pobres, sin opciones prometedoras. Con mayor razón, el desarrollo creativo y la "invención" de grandes y novedosas estrategias de transformación social es esencial para América Latina. Podría ser de ayuda el aprendizaje selectivo de la experiencia de otros y el uso cauteloso de teorías y sugerencias existentes. Pero se debe ser muy escéptico respecto a las "soluciones estándar" y creativo en el desarrollo de las nuevas grandes estrategias.

La creación de grandes estrategias no es un atributo nato de los gobiernos. Los intelectuales libres, los teóricos universitarios, las instituciones independientes de investigación, etc., lo hacen mejor. Y América Latina los tiene en abundancia. En todo caso, los resultados hasta la fecha han sido muy poco adecuados. Por consiguiente:

Sexta recomendación: Se debe fomentar, ampliar y apoyar el pensamiento social independiente, también la experimentación sobre las grandes estrategias de transformación social, y los gobiernos deben someterse a un aprendizaje intensivo de estos esfuerzos.

No obstante, el gobierno también debe tomar parte en el desarrollo de las grandes estrategias, sobre todo en vista de que las capacidades para la solución de problemas sociales no han dado lugar a nuevas ideas adecuadas. En parte, esto debe lograrse trabajando de cerca con el funcionario que tomará la decisión al más alto nivel, dentro de lo que yo llamo "enclaves de excelencia profesional para el pensamiento sobre las grandes estrategias", protegidos de la política burocrática y de las incapacidades producidas por el entrenamiento académico. Por consiguiente:

Séptima recomendación: Deben establecerse unidades compactas de "planificación estratégica" en los despachos presidenciales, en interfaz estrecha con el Presidente y otros funcionarios con poder de decisión. Los profesionales de alta calidad que se desempeñarán en estas unidades deben formarse en programas de aprendizaje intensivo sobre los enfoques avanzados de transformación social y planificación de políticas 6.

No obstante, a menos que los altos decisores, ellos mismos, tengan oportunidad de ocuparse en esa "contemplación política", hasta el mejor staff trabajará frecuentemente en vano. Por consiguiente:

Octava recomendación: Los Presidentes y altos ministros deben tener oportunidades para esa "contemplación" de modo de poder pensar en transformaciones estratégicas. Periodos de retiro de un par de días y estructuras adecuadas para talleres, ilustran esta modalidad.

Pero todo esto podría ser una "fata morgana" si la naturaleza real de la crisis es ignorada. Inevitablemente, los altos niveles de gobierno están bajo una constante presión de crisis, con emergencias que se manejan con estrategias de largo plazo inadecuadas.

Este es un error fundamental porque las crisis son también oportunidades, en la medida en que ellas frecuentemente permiten vencer obstáculos que ordinariamente son muy rígidos. Sin embargo, para utilizar las crisis como oportunidades se requiere una preparación esmerada, que incluye la paradójica necesidad de enfrentarlas con improvisaciones, pero pensando en estrategias profundas de largo plazo (no planes de contingencia, los cuales jamás son apropiados para crisis reales) . Por consiguiente:

Novena recomendación: Se debe prestar mucha atención a la formación del Presidente y los principales ministros en capacidades para la gestión de crisis, involucrando estrechamente en ésto al personal de planificación estratégica.

Se haga lo que se haga, las unidades cercanas a las instancias centrales de adopción de decisiones no pueden concentrarse en el pensamiento político profundo, ya que se encuentran demasiado expuestas a las presiones y demandas del momento. Igualmente, ese personal no puede estar ocupándose en iconoclasias debido a los altos costos políticos que eso supone. Tampoco puede lograr la masa crítica de disciplinas y experiencias múltiples que son necesarias para el desarrollo de grandes estrategias de transformación innovadoras. Por consiguiente:

Décima recomendación: Todo país debe tener aunque sea una "Organización de investigación y desarrollo de políticas" (Think Tank), que se dedique al análisis y al estudio independiente de políticas, con el fin de desarrollar las grandes estrategias de transformación con la ayuda de una masa crítica de personal multidisciplinario y de experiencia diversa, conjuntamente con una red pluralista que incluya los entes más prominentes de investigación y análisis.

En buen número de países latinoamericanos, los ministerios de planificación podrían ser transformados en organizaciones de investigación y desarrollo de políticas, luego de deshacerse de la necesidad de preparar planes macroeconómicos de cinco años que en el mejor de los casos son inútiles y que suelen ser contraproducentes. Pero esta posibilidad debe ser examinada en el contexto de cada país.

Si observamos la realidad, los países de América Latina se enfrentan a duras negociaciones con los organismos internacionales y las potencias mundiales. Con frecuencia, tales negociaciones resultan críticas para el país. América Latina está bien posicionada, ya que posee extraordinarios negociadores. Sin embargo, sólo unos pocos países latinoamericanos utilizan a cabalidad los conocimientos y las ideas disponibles para mejorar sus capacidades de negociación, desde los perfiles psicológicos y el análisis de juegos de lenguaje hasta la teoría del conflicto y los modelos de negociación. Por consiguiente:

Undécima recomendación: Los países latinoamericanos que participan en negociaciones muy importantes deben contar con una estrategia de negociación profesionalizada y un personal táctico que sirva de apoyo a los propios negociadores.

En el caso de algunos asuntos de política, el pensar y actuar juntos por parte de varios países latinoamericanos puede resultar bastante útil, haciendo mejor uso de los recursos limitados y de muchas oportunidades que se presentan para el aprendizaje común y la acción compartida. Por consiguiente:

Duodécima recomendación: Debe fomentarse el pensamiento y desarrollo de grandes estrategias de transformación sobre una base compartida entre múltiples países; incluyendo el establecimiento de una Organización Latinoamericana para la Investigación y Desarrollo de Políticas.

No obstante, todas estas recomendaciones pudieran ser en vano, aunque se implantasen en su totalidad, a menos que se alivie la carga de lo que metafóricamente se puede llamar las "mentes centrales de los gobiernos" en cuanto a asuntos de actualidad que son urgentes pero no verdaderamente vitales. Los estudios efectuados y disponibles sobre la administración del tiempo de los jefes de Estado indican claramente que la mayoría de ellos gastan gran parte de su precioso tiempo y energía en microasuntos, los cuales en un momento dado pueden ser muy importantes, pero seguramente no harán ninguna diferencia para el futuro. Esto es igualmente aplicable a los principales ministros y a funcionarios de alto rango.

De forma similar, las mentes centrales de los gobiernos en su conjunto, están sobrecargadas con tareas de gestión, regulatorias y de provisión de servicios, quedando poco espacio para el pensamiento y la acción estratégicos. Es indispensable reducir dichas sobrecargas, transfiriendo lo que puede hacerse mucho mejor en otro sitio y así pasando por el camino hacia el desarrollo creativo de las grandes estrategias de transformación. Por consiguiente:

Decimotercera recomendación: Debe darse prioridad a la transferencia de las funciones del gobierno central a otros niveles de gobierno, a unidades y procesos no gubernamentales, a los mercados y a nuevos tipos de organismos de gestión semi-independientes, dentro de una amplia reestructuración del Estado, de conformidad con el principio de subsidiariedad.

Tercer camino. Implantación rápida de proyectos seleccionados para remover los cuellos de botella y avanzar en la transformación

La rápida transformación de la sociedad requerirá una intervención selectiva con los principales "impulsores" del futuro, siguiendo el enfoque propugnado por Albert Hirschman, pero tomando medidas para reducir los efectos "antagónicos"7 . Esto a su vez requerirá, adicionalmente a las grandes estrategias apropiadas ya mencionadas, buenas capacidades de seguimiento para poder identificar los principales cuellos de botella que deben necesariamente ser removidos si se ha de lograr la transformación acelerada. Por consiguiente:

Decimocuarta recomendación: Debe establecerse una función de monitoreo y evaluación del proceso social, independiente de las responsabilidades de formulación y ejecución de políticas. Los hallazgos y los pronósticos de esa función deben servir de insumo a la toma de decisiones, complementados por arreglos apropiados para presentar resúmenes de información crítica a los principales responsables de la formulación de políticas.

Los avances hacia las transformaciones deseadas y la remoción de los cuellos de botella, con frecuencia requerirán del acceso a vías rápidas para pasar por las estructuras burocráticas. Intentar reformas en éstas toma mucho tiempo, supone altos costos políticos y muchas veces resultan inútiles. En consecuencia, los proyectos focalizados pueden ser preferibles para la reestructuración de algunas variables claves, tales como la educación, los mercados de capital, la privatización, la recaudación de impuestos, el mejoramiento de la seguridad interna, proyectos físicos de gran escala, etc.

Decimoquinta recomendación: Los principales impulsores y cuellos de botella deben ser manejados mediante un enfoque de proyecto, con estructuras separadas que operen de acuerdo a los principios de la gestión de proyectos. Debe fijarse una fecha de "cierre", con posibilidades limitadas de prórroga.

Cuarto camino. Adelantar la cooperación e integración de multi-países

Existen muchos argumentos a favor de fortalecer la cooperación entre los países latinoamericanos dirigidos a realizar el sueño de Simón Bolívar de una nación latinoamericana unificada. Tampoco faltan los argumentos en contra, tal como la incompatibilidad de muchas economías nacionales, ventajas de la integración con países no latinoamericanos, como por ejemplo el TLC de Norteamérica, etc.

No obstante, la visión de este trabajo es diferente, ya que trata de reforma del Estado. Desde este punto de vista, el argumento básico para adelantar la cooperación y la integración inter-estatales puede resumirse como sigue:

En general, el Estado ha fracasado en América Latina. Los esfuerzos por reformarlo dentro de sus paradigmas básicos del pasado son dudosos, según se ha observado en el fracaso de muchos esfuerzos de reforma. En consecuencia, hace falta dar un salto desde los mismos fundamentos del Estado. El paso hacia la integración inter-estatal es precisamente un salto de esa naturaleza, y pudiera producir un nuevo tipo de estructura política muy superior para América Latina, mediante una mezcla de instituciones del Estado, sub-estados y supra-estados.

Pasar a una cooperación e integración inter-estatal cada vez mayor constituirá una "ruptura" con el pasado y vencerá las causas básicas del fracaso, según se mencionó anteriormente, sobre todo si las nuevas instituciones inter-estatales se construyen desde sus cimientos de forma de evitar una cultura demasiado legalista. Un "nuevo comienzo" permitirá además la llegada de las innovaciones hasta entonces impedidas por la tiranía del status quo dentro de los estados, contribuyendo así a la destrucción constructiva. Por consiguiente:

Decimosexta recomendación: Debe adelantarse rápidamente la cooperación e integración inter-estatal y al mismo tiempo construir instituciones multi-estatales capaces de aliviar la carga de tareas que los estados no pueden cumplir.

5. El enfoque de reforma del Estado mediante el radicalismo selectivo

Las dieciséis recomendaciones antes presentadas ilustran el enfoque propuesto de reforma del Estado mediante el radicalismo selectivo. En el centro de las reformas del Estado que se requieren no se encuentran la eficiencia, la efectividad, la provisión de servicios y la reducción del gasto público, sino las capacidades para participar en las transformaciones sociales. Puede ser necesario y costo-efectivo participar también en reformas "rutinarias" administrativas y del Estado, pero éstas deben ser secundarias a las reformas radicales que son importantes para promover las capacidades de participar en las transformaciones sociales.

Decimoséptima recomendación: Los esfuerzos de reforma del Estado deben concentrarse en las capacidades de participar en las transformaciones sociales, con el rediseño radical de variables claves seleccionadas que determinan dichas capacidades.

Moverse en esta dirección requiere abandonar los enfoques tradicionales de reforma y resistir las presiones externas que suelen acompañar a las teologías no apropiadas de reforma. Igualmente, hace falta establecer una unidad de reforma del Estado comprometida de lleno con el enfoque propuesto, capaz de implantarlo y que goce del apoyo pleno de los centros de poder político.

Decimoctava recomendación: Debe establecerse un proyecto compacto de reforma del Estado en la Oficina del Presidente, dedicado a mejorar las capacidades de transformación social a través de un enfoque radical de reforma y con capacidad para implantarlo.

6. Procura de los recursos para la reforma del Estado

Todos los propósitos quedan en nada si no se dispone de los recursos esenciales para reformar el Estado. El factor limitante no es el dinero, ya que las reformas aquí propuestas son sumamente costo-efectivas y además de muy poco costo en términos absolutos, si se las compara con cualquier pequeño proyecto físico. Hay, sin embargo, dos recursos esenciales que son muy escasos, vale decir, el apoyo del poder político sofisticado y profesionales de políticas estatales altamente calificados.

Las reformas propuestas en cierto sentido no presentan dificultades políticas. No tienen que ver con el despido de empleados, aunque no evitan la reducción del gasto público y esto puede ser necesario. Sin embargo, en otros sentidos sí resultan difíciles tanto política como psicológicamente. Las dificultades, en orden ascendente, son las siguientes:

Requieren vencer teologías de reforma ampliamente aceptadas. Esto incluye algunas que son sostenidas, propugnadas e impulsadas por actores internacionales muy poderosos, así como por profesionales bien establecidos. Producen un giro en el equilibrio del poder dentro de la política y del gobierno (governance). Más difícil aún, requieren cambios de interfaz entre el poder y el conocimiento, con el resultado que las consideraciones profesionales ocupan un mayor espacio que el juicio político.

El último punto requiere ser enfatizado. La mayoría de las principales propuestas convencionales no intervienen los procesos de juicio político en los pasillos del poder. Las propuestas de reforma política sí tienen un impacto directo sobre los políticos de alto rango, tal como se discutió ampliamente y se realizó en América Latina. Pero la mayoría de las reformas políticas tratan con temas que los políticos conocen bien y saben administrar.

No obstante, mejorar las capacidades para participar en la arquitectura social, tal como se propone en este trabajo, penetra las esferas "privadas" del arte de gobernar y del juicio político en su más alto nivel e inyecta nuevos elementos que suelen contradecir la cultura política prevaleciente. Por consiguiente:

Decimonovena recomendación: Se debe ir acumulando un sofisticado y fuerte apoyo político para las reformas.

Esta recomendación es más un deseo que una recomendación operativa. Si no existe una fuerte voluntad política para participar en la reforma del Estado propuesta y si la voluntad política no es sofisticada respecto a la necesidad de pasar a una interfaz diferente entre el poder tradicional y los nuevos tipos de conocimiento-poder, entonces resultará sumamente difícil avanzar por el camino propuesto.

Sin embargo, si existe el apoyo y la comprensión a alto nivel, se puede ir logrando un apoyo político y un esclarecimiento más generalizado. Esto nos lleva a un tema que merecería un estudio propio: la necesidad de mejorar a los políticos 8 . En todos los aspectos del mejoramiento de las capacidades para gobernar y mejorar la política, se requiere el mejoramiento de los políticos. Esto es algo que debe emprenderse ampliamente, comenzando con las normas electorales y pasando por la supervisión de la salud y el estado mental de los políticos de más alto nivel. Pero en cuanto aquí nos concierne, con un enfoque más limitado intentaremos ilustrar lo que se debe y se puede hacer.

Vigésima recomendación: Deben establecerse "colegios universitarios de política" nacionales y multi-nacionales, donde los políticos y otros funcionarios que formulan o influencian la formulación de políticas, puedan permanecer por períodos de una a seis semanas para considerar en profundidad y con la ayuda de insumos apropiados, los principales temas de actualidad relacionados con la transformación social, incluyendo las más importantes necesidades en materia de reforma del Estado.

La propuesta de dotar a los políticos de oportunidades estructuradas para contemplar la política contraviene a lo convencional, aunque es absolutamente esencial y en realidad no es difícil de ejecutar. Por lo contrario, la necesidad de entrenar a los funcionarios gubernamentales ha sido ampliamente reconocida y se dedican muchos recursos a esta actividad. Pero los profesionales de alto nivel que se requieren para las recomendaciones aquí presentadas son muy escasos.

Un médico pasa unos siete años de estudio a tiempo completo y de pasantías y luego se le exigen otros tres años para convertirse en "especialista". Sin embargo, la transformación social y otros campos políticos son mucho más complejos que la medicina. Si pensamos un poco y no nos permitimos caer en los hábitos convencionales, no tenemos más remedio que asombrarnos por el hecho que a los altos funcionarios de gobierno no se les exija un largo entrenamiento y aprendizaje, por lo menos igual que a los médicos.

Veamos las cosas desde un punto más positivo: Las capacidades para participar en transformaciones sociales y en actividades complejas del Estado en su conjunto requiere todo un cuadro central de profesionales entrenados a muy alto nivel. Cualitativamente, un "personal de alto nivel profesional" compuesto por 100 a 300 personas, debe ser suficiente en la mayoría de los países latinoamericanos para encargarse del crítico campo del desarrollo de estrategias de transformación y de funciones de gestión de proyectos 9 . Sin embargo, este personal debe ser distinto en lo cualitativo de todo el personal que actualmente está disponible o entrenándose.

Vigesimoprimera recomendación: Debe desarrollarse un personal profesional de alta calidad. A largo plazo, esto requerirá un aprendizaje profesional multidisciplinario muy avanzado, que por lo general no existe en la actualidad. Debe comenzarse de inmediato con el mejoramiento de los mejores cuadros hoy disponibles, sometiéndolos a programas de entrenamiento intensivo, para enfrentar las necesidades más urgentes 10 .

NOTAS

* También está disponible una versión en inglés.
1 Este trabajo es aplicable a América Latina, con algunas ideas, añadiduras y ajustes, de mi libro The Capacity to Govern: a Report to the Club of Rome (La versión en español fue publicada en diciembre de 1994 por el Círculo de Lectores y Galaxia Gutenberg, Barcelona, con el título "La capacidad de gobernar: Informe al Club de Roma". La edición latinoamericana fue publicada en marzo de 1966 por el Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México.)
2 En su libro Capitalism, Socialism and Democracy (Nueva York: Harper and Row) 1942, capítulo 9 (Traducción española: Capitalismo, socialismo y democracia, Barcelona: Orbis, 2 vols. Biblioteca de Economía, 4-5).
3 Compárese Mancur L. Olson, Jr. The Rise and Decline of Nations: Economic Growth, Stagflation, and Social Rigidities (New Haven: Yale University Press), 1982.
4 Es así como paso de lado a la interrogante hipotética de si no sería mejor para América Latina un sistema parlamentario con gabinete, en lugar de los sistemas presidenciales. Por ej., véase Juan J. Linz y Arturo Valenzuela, eds., Failure of Presidential Democracy, Vol. 1: Comparative Perspectives; Vol. 2: The Case of Latin America (Baltimore: Johns Hopkins University Press), 1994.
Debo agregar que no solamente no resulta práctico abandonar los sistemas presidenciales en América Latina, sino que los sistemas presidenciales en principio se ajustan bien a las necesidades de América Latina, pese a que su funcionamiento en sí necesita ser reformado. Lamentablemente, es poca la documentación que presenta buenas ideas operativas sobre cómo mejorar los sistemas presidenciales latinoamericanos para que funcionen mejor.
5 Esto se tratará en mi libro The Superior Ruler: Mirrors for Political Leaders, en preparación.
6 El lector interesado podrá recibir del autor algunos ejemplos de talleres de trabajo sobre planificación política avanzada, tanto para profesionales de alto nivel como para los políticos; los ejemplos son producto, entre otros, de talleres similares efectuados en América Latina.
7 Tal como propugnó por primera vez en su libro The Strategy of Economic Development (New Haven: Yale University Press), 1958 y revisado en Rival Views of Market Society and Other Recent Essays (New York: Vikings), 1986.
8 Véase La Capacidad de Gobernar, op. cit., capítulo 12, y el trabajo del autor "School for Rulers" en Kenyon B. De Greene, ed. A Systems-Bases Approach to Policymaking (New York: Kluwen), 1993, pp. 139-174.
9 El Indian Administrative Service, que proporciona el personal para todas las posiciones de alto nivel de gobierno de la Unión y el Estado de India, tiene menos de 6000 miembros. Como élite profesional del Estado, el Indian Administrative Service tiene mucho que enseñar, pese a que también está necesitado de algunas reformas urgentes.
10 Para propuestas detalladas, véase el trabajo del autor: "A Delta-Type High Civil Service for the 21st Century", en preparación.

YEHEZKEL DROR

Profesor de Ciencias Políticas y Catedrático de Administración Pública en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Department of Political Science. The Hebrew University, Jerusalem 91905 - Israel. Tel. (97226)781679, fax (97226)322545/780278