sábado, septiembre 30, 2006

La ilegalidad compromete la seguridad nacional

La Flecha

Por: Erendira Huizar Dominguez

"López Obrador destruye a la izquierda mexicana"

"En una huída hacia delante, Andrés Manuel López Obrador se ha autoproclamado "presidente legítimo" por medio de una Convención Nacional tan democrática como la que organizó en las selvas de Chiapas, con el mismo nombre, el subcomandante Marcos. No parece importarle que ya se le califique de presidente de opereta, ridículo, payaso, bufón..."
(Joaquim Ibars)

A este tipo de descalificaciones y falsedades es a lo que me refiero, cuando digo que una parte de la prensa, se ha ganado a pulso la repulsa de cualquier ser pensante que vive en México; dándose cuenta del mundo irreal que están manejando.

De acuerdo a su dicho, AMLO "se autoproclamó" presidente legítimo.

Lo cual es una burda mentira.

Su pobre análisis de lo ocurrido, es tan falso, que no debía de tomarlo en cuenta, pero no aclarar afirmaciones como éstas, es caer en la inercia, cuando México lo que necesita en estos momentos, es oponer resistencia a la mentira y a la ilegalidad.

¿Qué no nos habrá visto a por lo menos dos millones y medio de mexicanos que llegamos de todos lados de la república, representando a muchos otros; exclusivamente para apoyar y ratificar nuestro voto a López Obrador y al mismo tiempo para desconcer al presidente impuesto en medio de la ilegalidad reconocida de facto, por los magistrados que mantienen de rehén la institución del TRIFE?

¿Pretenderá el comunicador de la mentira que a los mexicanos asalariados nos sobra el dinero y que pagamos nuestros propios gastos para asistir a la Convención Nacional Democrática, tan sólo para que él y otros cuantos, digan que AMLO "se autoproclamó"?

!No me extraña que los millones que expresamos y seguimos expresando nuestra voluntad de tener un presidente legítimo y no uno impuesto por la tradición de la corrupción de las instituciones, no hayamos sido contados por el IFE y hayamos sido descalificados por el TRIFE!

¡Para esta gente, nosotros, el pueblo mexicano somos invisibles!
¡Ni votamos ni contamos! Y claramente desdeñan nuestra voluntad y nuestras protestas; intentan tratarnos como criminales!

Los contubernios entre gobernadores, líderes sindicales y representantes patronales, intentan ahogar, enmudecer las protestas ciudadanas, harto justificadas.

Como ya lo dije y lo sostengo.

Con esta actitud, Vicente Fox, Felipe Calderón y sus cómplices, no harán otra cosa que desatar la violencia en el país.
Como una muestra, tenemos ante nuestra vista, toda la violencia que ha sufrido la población y la represión que recae sobre ella, al intentar destronar a los sátrapas que viven apoderados del país y de las instituciones.

Como contraparte de lo anterior, en el megacampamento, donde convivimos miles de personas, millones que permanecimos por turnos, (muchos tuvimos que ausentarnos y regresar a nuestros lugares de origen, por asuntos económicos, familiares impostergables y de trabajo nunca tuvimos un incidente, ya no digo violento, ni siquiera incivilizado.

La "turba" -como despectivamente nos han calificado a los asambleístas- les dimos "una cachetada con guante blanco" a los "bien" que dejaron aflorar, mientras tanto, sus impulsos bastardos de insultar y agredir a quien reclama lo que es legítimo.

Y lo siguen haciendo, tratando de desbaratar la motivación que nos ha hecho permanecer unidos: La razón y la búsqueda de la justicia.

Sinceramente opino que los que creen que una vez levantada la asamblea, la fuerza del movimiento cívico se ha debilitado, están equivocados.

Pues las causas de las inconformidades que provocaron el levantamiento popular, ni han desaparecido; ni ha sido rectificada la conducta del gobierno institucional. No ha expresado, ninguna intención de rectificar los errores y los abusos, sino todo lo contrario.

La sonrisa burlona de Calderón ha vuelto a aparecer en su anodino rostro y la soberbia en la que han incurrido los oligarcas, sigue lastimando a todos los mexicanos.

Las manos duras que promete el gobierno de Calderón, la amenaza de incrementar las penas corporales por los delitos graves, intimida al pobre, tanto culpable como inocente.

Porque al pobre es al único que se le aplica el peso de la ley y los sátrapas, han demostrado profusamente que se confabulan desvergonzadamente para fabricar culpables.

Que sus investiduras y la impunidad que les brinda el regentear una institución, les permite limpiar lo ilegal y enlodar lo legítimo.
Y para colmo, la gran mayoría de la prensa, pasa por la peor crisis de credibilidad, autoridad moral y decencia.
expresionacional@hotmail.com

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