sábado, abril 26, 2008

RETOMANDO EL SENDERO

Retomando la idea de escribir como un ejercicio de resistencia, una resistencia creativa, pensando en cambiar de blog o "revivir" este que amas murio pues ahi esta el legado de haber escrito enterado y sobre todo salvaguardado para estos tiempos dificiles la letra que refleja sentimiento, anhelo y sueños de un mundo mejor, jamas es una palbra que seria importante incorporar para que jamas, nos compren, para que jamas nos doblegen y para que jamas exista hambre y sed de justicia.

Hoy solo rebaitizo a la COLUMNA DEL EETERNO APRENDIZ.

jueves, noviembre 30, 2006

"No será lo mismo que tome protesta en un rincón, en los baños, en un salón...".

Sergio Sarmiento

"No será lo mismo que tome protesta en un rincón, en los baños, en un salón...".

Gerardo Fernández Noroña

No deja de ser tristemente cómico. Andrés Manuel López Obrador, el candidato derrotado en la elección del 2 de julio, ha llamado a sus seguidores a no permitir la toma de protesta del "pelele" Felipe Calderón como Presidente de la República este próximo 1 de diciembre. El consejo político nacional del PRD ha ratificado la decisión y ha dado instrucciones a sus coordinadores de las bancadas del Congreso para que definan estrategias para impedir esa toma de protesta. Los demás partidos del Frente Amplio Progresista han señalado que se unirán a los esfuerzos para impedir la ceremonia.

Ayer, cuando los diputados del PRD intentaron un madruguete y trataron de tomar de una vez la tribuna de la Cámara de Diputados, los legisladores del PAN se enfrentaron a ellos y ocuparon también la tribuna. Y ahí se quedaron todos. José Guadalupe Acosta Naranjo, el secretario general del PRD, señaló satisfecho que "no existen condiciones" para que Calderón tome protesta como Presidente el viernes que viene. "No miro condiciones para que se lleve en San Lázaro la toma de protesta de Felipe Calderón", dijo el perredista. "No me imagino cómo entraría Felipe Calderón como está el Congreso en estos momentos".

Los perredistas, por supuesto, conocen muy bien su juego. Lo que ellos buscan es que Calderón incumpla el mandato del artículo 87 de la Constitución, el cual ordena: "El Presidente, al tomar posesión de su cargo, prestará ante el Congreso de la Unión o ante la Comisión Permanente, en los recesos de aquél, la siguiente protesta: 'Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de Presidente de la República que el pueblo me ha conferido, y si así no lo hiciere que la nación me lo demande'".

La pena por no prestar el juramento es draconiana. El artículo 85 de la Constitución señala que "si al comenzar un periodo constitucional no se presentase el Presidente electo... se encargará desde luego del Poder Ejecutivo, en calidad de Presidente interino, el que designe el Congreso de la Unión, o en su falta, con el carácter de provisional, el que designe la Comisión Permanente". En otras palabras, Calderón no podría servir como Presidente constitucional.

La Constitución no dice, sin embargo, qué ocurriría si un partido es el que impide que el Presidente de la República se presente a tomar protesta. No hay duda de que el caso iría a parar a la Suprema Corte de Justicia, la cual probablemente determinaría que decretar la falta del Presidente cuando un grupo político le impide presentarse equivaldría a crear un incentivo perverso para que cualquier partido político impidiera la toma de protesta de cualquier gobernante en el País.

Ni el PAN ni Felipe Calderón y su equipo pueden darse el lujo de esperar a que el asunto llegue a la Corte. Por eso la batalla por la tribuna que se suscitó ayer en San Lázaro. Los perredistas sabían que sería más fácil tomar la tribuna ayer, y mantener control sobre ella hasta la toma de protesta, que esperar hasta el 1 de diciembre cuando la seguridad estaría en su punto máximo. De hecho, es pública la instrucción que han recibido de López Obrador y del consejo político del PRD. Por eso nadie puede culpar a los legisladores panistas de dar un madruguete al madruguete.

Los perredistas saben que no podrán impedir la toma de protesta de Calderón. Son muchas las armas legales que le quedan a la Presidencia de la mesa directiva de la Cámara de Diputados y al equipo del Presidente electo para llevar a cabo el juramento. Los perredistas están peleando más por los símbolos que por las decisiones jurídicas: "No será lo mismo que tome protesta en un rincón, en los baños, en un salón...", afirma el vocero del PRD Gerardo Fernández Noroña.

Vale la pena señalar que una toma de protesta en cualquier lugar cumplirá con el artículo 87 de la Constitución. Lo que no se puede soslayar es la necesidad de que el juramento se lleve a cabo "ante el Congreso de la Unión" o, en un receso, ante la Comisión Permanente. La sesión del Congreso de la Unión se puede llevar a cabo en cualquier lugar, pero tiene que hacerse previa convocatoria pública y en una sesión conjunta de las dos cámaras en que haya quórum legal.

Pero aunque los perredistas podrán usar toda la fuerza que quieran sin poder impedir la toma de protesta, los legisladores del PRI sí podrían evitar una ceremonia legal: esto, si previenen que haya quórum, maniobra para la cual los perredistas se prestarían gustosos. Y ahí la Constitución no señala solución. Nos dice qué pasaría si el Presidente electo no se presenta al comienzo del periodo constitucional, pero no lo que ocurriría si el Congreso no logra establecer un quórum para su sesión conjunta del 1 de diciembre. En otras palabras, una mayoría simple de legisladores puede tener derecho de veto sobre el sufragio popular.

Asonada panista en San Lázaro Ciudad Perdida

Miguel Angel Velázquez

La responsabilidad, de Calderón y su equipo

El Presidente de México, perdido en Foxilandia

La operación política del panismo en la Cámara de Diputados durante el martes que terminó es responsabilidad de Felipe Calderón y su grupo, de nadie más.

Era sin dudas una acción preparada. Los panistas sabían qué hacer y cómo hacerlo. Tenían listos los gases que lanzarían contra los perredistas que trataran de oponerse a la decisión de vestir la tribuna de azul.

La acción había sido concertada con los que se pretenden nuevos gobernantes, entre ellos el llamado hombre lobo. La estrategia era bloquear las dos entradas a la tribuna, impedir que cualquier perredista, por cualquier motivo, intentara subir, se le impidiera el paso, si los panistas no podían hacerlo, no obstante su superioridad numérica ­206 panistas contra 127 perredistas­, allí estarían listos los miembros del Estado Mayor Presidencial para ayudarlos.

Está claro, los miembros de ese organismo ligado a la Presidencia no intervinieron porque fueron los panistas quienes invadieron la tribuna, pero allí estaban.

Es más, cómo es que los azules lograron pasar el cerco de la PFP llevando consigo botes con gas, si se catea a todos quienes tratan de flanquear las vallas que se han instalado alrededor del Palacio Legislativo de San Lázaro.

Todo se preparó con anterioridad. Montado en el supuesto de que serían los perredistas quienes iban a tomar la tribuna, el panismo preparó hasta mantas para combatir ese supuesto. Los perredistas no tenían listos ni los carteles con los que, tradicionalmente protestan.

También, como es tradicional en el PRD, se estaba discutiendo el quehacer para el próximo 1º. del último mes de 2006. Las decisiones se tomarían, como es costumbre, a última hora, y eso porque, para no variar, había quienes estaban en desacuerdo con la toma de la tribuna, y se buscaban algunas opciones que, con el mismo resultado de la primera idea, se pudieran efectuar.

Así que fue el susto, el mero miedo, el que impulsó la violencia azul en la Cámara de Diputados, y eso no fue un plan del foxismo, que para esas horas estaba sacando sus triques de Los Pinos. El equipo de Calderón ya se subió al poder, y ordena. Fox anda perdido en Foxilandia.

Pero además fue torpe, muy torpe el accionar azul. Con casi todos los medios electrónicos a su servicio, la toma de la tribuna por parte del PRD la descalificación hubiera sido unánime. Seguramente no se habría podido aguantar durante dos días y una noche, el ataque mediático.

Dejarlos con la toma de la tribuna frente a los medios sería el mejor ataque que podrían haber establecido los panistas, pero no, son simplemente torpes, golpeadores, políticos del odio, nada más.

Así pues, el accionar de los diputados del PAN fue una orden, la línea que lanzó Felipe Calderón y sus más allegados. Qué nadie se confunda, ahora y aquí en el panismo mandan quienes quieren ser impuestos al país.

La Cámara de Diputados está tomada, adentro y afuera, el miedo panista que ya tenía lista la agresión desencadenó la violencia, las pruebas están a la vista de todos, aunque siempre hay quienes no las quieren ver.

El método que ayer utilizó el panismo es la forma de gobierno que promete la derecha para hacer valer solamente su fuerza. ¿Cuántas veces más tratarán los panistas de hacer callar las voces disidentes? ¿Cuántas veces más utilizarán la fuerza para someter a quienes no están de acuerdo con ellos?

La derecha sigue en el poder, pero hay un cambio: Vicente Fox fue el empleado de los grandes capitales, el gerente que cuidó los intereses de los más pudientes. Calderón no aspira a tanto, será, como ya se ha mostrado, simplemente el policía, el represor, el que impedirá que esos que dictaban órdenes a Fox, peligren en sus intereses por la desesperación de la gente. Y ya está en funciones.

A Gobernación, un acusado de delito de tortura México SA

Carlos Fernández-Vega
En la Oficina de la Presidencia, el cachorro de la familia con turbios negocios en gasolineras

Pues nada, que el de las "manos limpias" optó por "el rumbo de la violencia", no "por el rumbo de la paz" ­según su sesudo dicho de dos días atrás­, y ungió como secretario de Gobernación a un violador de los derechos humanos, coleccionista de denuncias por tortura y promotor de la impunidad. Si el mini presidente electo supone que Francisco Ramírez Acuña mantendrá los equilibrios, fomentará un clima de paz y entendimiento y negociará con las distintas fuerzas políticas, entonces ratifica que su prioridad es el pago de facturas y no los intereses nacionales.

Una vez ungido, ¿qué le encomendó Felipe Calderón a Ramírez Acuña? Según sus propias palabras, "velar por la plena vigencia de la ley con un compromiso permanente de respeto a los derechos humanos y a las libertades de las personas, así como con la transparencia y absoluta rendición de cuentas en el gobierno... lograr la plena vigencia de un auténtico estado de derecho... lograr un marco de respeto a la legalidad y a la vida institucional entre los mexicanos... (porque) ha constatado la necesidad y el valor que tiene el diálogo en la pluralidad y a la vez la responsabilidad irrenunciable para el gobernante de hacer valer la ley".

El encargo, pues, se lo da a un personaje que como gobernador de Jalisco acumuló no menos de 640 denuncias por tortura, de acuerdo con la estadística de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, mandó a paseo a las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, reprimió, incomunicó y encarceló ilegalmente a manifestantes por él calificados de "cuatreros", y junto con su sucesor en el puesto (Gerardo Octavio Solís Gómez, ex procurador estatal de Justicia y ex secretario general de Gobierno con Ramírez Acuña) gritó "ya nos la pelaron, ya ganamos", una vez que la policía de la entidad rompió el último tolete en la cabeza de los globalifóbicos que se manifestaron en mayo de 2004, en plena Cumbre de Guadalajara, un día antes de destapar a Felipe Calderón.

Atinadísimo, exacto, el mini presidente electo le encomienda a Ramírez Acuña "velar por la plena vigencia de la ley con un compromiso permanente de respeto a los derechos humanos y a las libertades de las personas...", y lo hace a pesar de la puntual denuncia: "el gobernador de Jalisco con licencia y ex alcalde de Guadalajara tiene cuentas pendientes en materia de derechos humanos con las organizaciones civiles estatales, nacionales e internacionales, y con las comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos, y si Felipe Calderón lo designa secretario de Gobernación, el mensaje que enviará a la sociedad es que no le importa ese rubro; primero como edil, y luego como gobernador, recibió recomendaciones de las comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos por los delitos de tortura, detenciones arbitrarias, incomunicación de detenidos, entre muchas otras, y no las atendió; al contrario, premió a los policías violadores de los derechos humanos; al separarse del cargo, el gobernador dejó muchos pendientes en derechos humanos. La tortura fue comprobada no sólo por organizaciones civiles internacionales, sino que las propias comisiones Nacional y Estatal de Derechos Humanos lo probaron, incluso la CNDH giró un informe especial que no fue atendido; él era responsable, primero como alcalde, y luego como gobernador, de atender las recomendaciones por violaciones a derechos humanos. No lo hizo ..." (Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Liga Mexicana de Defensa de los Derechos Humanos, Centro Fray Francisco de Vitoria y Amnistía Internacional, sección México).

Y así como no le importó el tema de los derechos humanos, a Calderón tampoco le interesó que su flamante jefe de la Oficina de la Presidencia, Juan Camilo Mouriño, tenga un abultado historial de negocios turbios con el poder político, en especial en el sector energético y al paso del Felipillo por la secretaría del ramo.

De este adalid de la "continuidad", en México SA hemos comentado: Juan Camilo Mouriño, ex coordinador operativo de la campaña felipista, ex subsecretario de Energía con Calderón, ex diputado federal que presidió la Comisión de Energía cuando el michoacano era líder de la bancada blanquiazul en San Lázaro, ex cabeza visible del PAN en Campeche y candidato fallido por la alcaldía de la ciudad capital de dicho estado, es hijo de un inmigrante español, Carlos Mouriño Atanes (Amigos de Fox), surgido de la chistera como uno de los magnates de aquella entidad. Especializado en el renglón energético y los contratos con Pemex. Es propietario del Grupo Energético del Sureste, con 38 gasolineras en Campeche, Tabasco y Quintana Roo, y de Transportes Especializados Ivancar, "al servicio" de Pemex Refinación.

De acuerdo con la Profeco, entre las gasolineras con más irregularidades en el país (litros "ordeñados") están las del citado Grupo: 97.14 por ciento de ellas reporta irregularidades, es decir, sólo una de las estaciones de servicio de los Mouriño despacha litros de a litro, un récord de "manos limpias".

A las joyas mencionadas se suma Germán Martínez Cázares (Adolfito), como secretario de la Función Pública, quien bien puede iniciar su labor investigando los turbios negocios que la familia Mouriño hace con el poder político, especialmente ahora que el cachorro Juan Camilo despachará en Los Pinos.

Y por allí apareció Patricia Espinosa Castellano como nueva secretaria de Relaciones Exteriores. Lo mejor del caso es que, por fin, esa cartera la ocupa un diplomático de carrera (25 años, en este caso). Sólo el tiempo podrá documentar si valió esta decisión.

No se convulsionen, porque lo de ayer sólo es un entremés de lo que veremos en San Lázaro el viernes por la mañana... Felicidades a La Jornada por su edición número 8 mil, que hoy circula.

cfvmx@yahoo.com.mx/ cfv@prodigy.net.mx

Crisis extendida Astillero Julio Hernández López

San Lázaro en guerra
Mano dura con Frac
El matador Mouriño

La crisis nacional derivada del fraude electoral llegó ayer a San Lázaro, con panistas y perredistas convertidos en guerreros en lucha por la tribuna de la discordia. De la violencia verbal a la física, de la individual a la colectiva y de la partidista a la institucional: un madruguete blanquiazul precipitó la batalla legislativa y adelantó a los ojos del mundo la dimensión del conflicto creado por la imposición de Felipe Calderón como presunto triunfador electoral y por el abuso de los poderes fácticos (empresarios, televisoras, medios en general) en la búsqueda de acallar disidencias y satanizar a los adversarios.

Madruguete panista increíblemente torpe, pues coloca a los blanquiazules en una condición de rijosidad que usualmente consideran impropia de su estilo almidonado, incentiva a los lopezobradoristas sin cargo y con él a fortalecer su resistencia y a pelear con más fuerza no el primero de diciembre sino desde ahora y, finalmente, es prácticamente inservible, pues la escena de un Calderón recibiendo la banda presidencial en medio de una riña legislativa de dimensiones impredecibles no haría sino evidenciar que el michoacano de los lentes no es el hombre que unirá a los mexicanos durante seis años.

Estallido de la caldera legislativa a unas horas de que el esposo de la señora Margarita (un señor bajito, sin bigotes pero con lentes) se tomara bien bonitas fotos con señores priístas distinguidos y les dijera con sentida oratoria que él (el Margarito de la señora esposa; no, perdón, al revés, o algo parecido) iría al templo de San Lázaro a llevar flores inaugurales de su sexenio invernal el primero de diciembre, pero no por gusto personal sino porque así la señora Constitución lo establece. (¡Oh, sí: obediencia extrema a la tres veces hache Constitución!)

Tempestades en San Lázaro mientras la caldera hirviente emite un borbotón jalisciense llamado Francisco Ramírez Acuña para que arroje más gasolina represiva al fuego social. O-Paco, el gobernador que citaba a sus funcionarios a tomar acuerdos mientras lo acompañaban a jugar golf, es garantía anunciada de torpeza e ineficacia administrativas que serán aderezadas con una cavernícola concepción de lo que es el "orden" y el "estado de derecho". Pero la debilidad crujiente del producto Calderón lo ha llevado a pagar explícitamente una deuda de juego (político) al apostador Ramírez Acuña, que colocó sus fichas en la casilla perdida de la ruleta por la candidatura presidencial y acabó ganando lo que ahora cobra con altivez propia de cantante con mariachi interpretando un corrido (corrido fue Calderón luego de aquel destape en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, en mayo de 2004, madruguete ­Frac es especialista en esos albazos políticos­ que provocó reproches del despechado Fox contra su secretario de Energía Chapelén y contra el gobernador del peinado de salón que le dijo a Chente ­Fox, no Fernández­ que a él, el héroe de la represión a globalifóbicos, nomás lo regañaba el pueblo de Jalisco. ¡Uf, qué bueno que aquí le corta este tecleador desafinado a sus insinuaciones musicales, pues de otra manera se estaría metiendo a hablar de cantantes como Valentín Elizalde y de las venganzas de narcos y de la relación de éstos con políticos de estados como Jalisco, y de... y de que aquí más vale pasar a otras tonadas!).

El anuncio, sin atenuantes, de mano dura que implica el nombramiento del licenciado Ramacú en Gobernación, de alguna manera opacó (otra especialidad de O-Francisco) las críticas que algún despistado quisiese hacer al paso a la inmortalidad gallega que el joven matador Juan Camilo Mouriño ha tenido al ser nombrado en la planilla de alternantes que comenzará a tejer faenas en la Plaza México a partir de este primero. Si Carlos Salinas tenía su mexicano de origen extranjero, José María Córdoba, como jefe de una vicepresidencia llamada oficina de la Presidencia, Felipe Salinón ha creado su propia versión (aunque reducida) en la persona de un joven cuyo lugar de nacimiento ha estado públicamente en duda (se habla de que nació en España) pero cuya fortuna familiar ha estado claramente vinculada a los sectores energéticos. El padre del joven Mouriño ha causado sensación en meses anteriores porque ha vuelto a su patria, luego de hacer la América en México, sobre todo en Campeche, con tal millonada de dólares que sus paisanos quisieran embarcarse a la brevedad rumbo a Champotón, Campeche, si fuese necesario, y entrar en contacto político con alguien que se apellide Calderón, Felipe, si fuera necesario. Con el paisano Mouriño estarán garantizados los grandes intereses de los grupos empresariales y políticos españoles que apostaron a las siglas F.C.

Victorias pírricas en el ajedrez sin rey que juega Calderón contra sí mismo: no pudo nombrar a Javier Lozano en Comunicaciones y Transportes pero le dio la Secretaría del Trabajo en espera de un segundo aire; ahora no pudo colocar a Arturo Sarukhán como titular de Relaciones Exteriores pero lo nombró y colocó en la antesala en espera de que más delante pueda remover a una Patricia Espinosa así tempranamente lastimada, y tampoco pudo el presidente electo darle mejor cargo a su corifeo Germán Martínez más que una desfondada secretaría especializada en buscar infructuosamente peces gordos de la corrupción.

Una especie de gabinete político de guerra de juguete, con un granadero tapatío en Gobernación, un fidelísimo inexperto en la oficina de la Presidencia, una diplomática de transición en Relaciones Exteriores y la edición amiga de Valores Juveniles en la Función Pública pescadora de charales por consigna o por extremo descuido de éstos.

Astillas

De lujo, la delegación de Estados Unidos a la toma de posesión de F.C. A la cabeza, papá Bush (quien podría realizar alguna sesión de trabajo con su comisionado Luis Téllez) y, luego, tres personajes con apellido hispano (¡oh, qué detallazo!): el procurador Alberto Gonzales, formalmente acusado por violaciones al derecho internacional en tribunales alemanes y teórico de la tortura legal y la anulación del habeas corpus; el secretario de comercio, Carlos M. Gutiérrez, cubano emigrado a EU y gran ejecutivo de la Kellogg Company, y el embajador Tony Garza... ¡Hasta mañana!

Fax: 5605-2099 * juliohdz@jornada.com.mx * www.juliohernandez.com.mx

El busto de Monsiváis en el sitio de San Lázaro

Cuando develaron el busto inmortal del autor de Escenas de pudor y liviandad en la Feria del Libro de Guadalajara, de inmediato quedó claro por qué Monsiváis exigió que, llegada la hora, enterraran primero al busto y luego a él. Y es que, la verdad, el busto de marras se parece más a Ruiz Cortines que al maestro.

El busto está más fake que el triunfo del América sobre un Atlas que sospechosamente se desinfló como el TEPJF a la hora de las resoluciones (y todavía Lapuente se atreve a decir que le hicieron un favorcito a las Chivas).

Seguramente los hermanos Padilla, encargados de regentear el palenque cultural en la Perla de Occidente, hicieron todo de buena fe, pero dadas las características de ese busto que da susto, cualquiera diría que lo mandó hacer el ex góber jalisquillo, Ramírez Acuña, conocido como El Suavecito, hoy flamante secretario de Gobernación que, según cuentan, es el anti Creel. Pero no porque vaya a ser más eficiente que Santi, lo cual tampoco sería un logro, sino porque a diferencia de su antecesor, quien todo lo dejaba burocráticamente pa´l ratito, don Paco se va por la ruta del fast track pero a chingadazos.

Y hace bien, para qué entrar al Yunque si no se puede ejercer como es debido.

De cualquier forma, ese busto monsivaíta tendría que ser llevado a la toma de posesión de Calderón para que, en primera fila, contemple el espectáculo que será como la toma de Zacatecas pero en versión discoteque. Si el ensayo general de la lucha por San Lázaro de ayer fue un prodigio de cachetadas guajoloteras donde lo único que faltó fue la narración del Perro Bermúdez, el primero de diciembre va a ser como concierto de Valentín Elizalde.

El show en el Palacio Legislativo fue tan bien organizado que no le pedía nada al homenaje a Raúl Velasco. Era tal la rebambaramba entre los legisladores que no se sabía quiénes eran de la APPO y quiénes de la PFP.

Claro que los perredistas no tenían por qué pelearse por la tribuna con los panistas que gritaban ¡Felipe es su padre! (entonces quién será la jefecita, ¿la Gordillo?). Digo, los blanquiazules no saben de plantones, nunca han marchado y dada su condición pirrurra, no van a aguantar, ni de chiste, hasta el viernes. Antes se van a ir a la suite presidencial en el hotel Camino Real para echarse un coyotito.

Ahí, ante tamaña demostración, el busto de Monsi que se parece a Ruiz Cortines documentaría no sólo su optimismo sino su entusiasmo, sobre todo al ver a los priistas, ahora disfrazados de demócratas e institucionales, chillar como foxistas sin hueso

miércoles, noviembre 29, 2006

Vallentin cantante

Reflexiones para una izquierda no subordinada

Los troskos como siempre escupiendo verdades muy elevadas pero discutibles, Adolfo no es la excepcion o es muy cuadrado o de verdad esta al servicio de la derecha.


1. Desde el fraude electoral de 1988, pasando por el asesinato de Luis Donaldo Colosio en 1994, hasta la manipulación de todo el proceso electoral de 2006, el neoliberalismo como orden económico-social no logra encontrar en México sus formas de legitimación política. Estamos hoy ante una ruptura de las reglas de reproducción del poder y, por lo tanto, ante una crisis de la relación de mando/obediencia consustancial al equilibrio de cualquier régimen político.

En otras palabras, estamos ante una situación de carencia de legitimidad y de fragmentación del poder político mexicano, que no hace a sus formas y ceremonias sino a su esencia como relación entre gobernantes y gobernados reconocida por todos. La tentación de resolver esta crisis mediante la violencia estatal es grande. Cada vez que en el pasado se cedió a ella los resultados fueron catastróficos.

2. La prueba indicial más cierta de la manipulación de los resultados electorales es, hasta el momento, el irremediable sinsentido jurídico del fallo dictado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre las elecciones del 2 de julio. Este fallo ha sido desmontado, pieza por pieza, en un impecable escrito del ex consejero Jaime Cárdenas, "Once absurdos jurídicos sobre el Tribunal Electoral". Los argumentos del Tribunal debían conducir a un nuevo conteo de los votos o a la anulación de la elección. Llevaron en cambio a declarar presidente electo a Felipe Calderón. Un proceso así manipulado no puede dar origen a un mandato legítimo.

Ahora bien, esta ilegitimidad alcanza a los dos poderes surgidos de esas elecciones, el Ejecutivo y el Legislativo, ya que la manipulación afectó a todo el proceso electoral. En tal caso tanto el Presidente como la composición actual del Congreso de la Unión son ilegítimos. No es admisible que diputados y senadores del FAP digan que la silla presidencial es "espuria" y sus curules no. Este dato de la realidad, aunque nadie lo aduzca, configura una crisis de reproducción de todos los poderes de la Federación.

3. La fragmentación del poder hace que éste tienda a regresar a sus componentes originarios: los poderes locales de los gobernadores y los caciques. De ahí la impotencia de los llamados "Poderes de la Unión" frente a los despotismos de los gobernadores Ulises Ruiz, Mario Marín, Enrique Peña Nieto y otros, y la importancia adquirida por la Conago y sus solidaridades internas: el poder de cada gobernador, del partido que sea, no se toca. El llamado poder del narco prolifera en los intersticios de esta fragmentación, y si bien sus efectos son deletéreos, no es lícito exagerar su autonomía.

4. La fragmentación hace también que los otros centros de poder real sean empujados a representarse en primera persona, en lugar de recurrir a la tradicional mediación de los políticos. Cuatro pilares del poder real están hablando cada uno con su propia voz y sin mediaciones: el Consejo Coordinador Empresarial (y cada uno de los grandes empresarios y financistas); la Iglesia católica y sus jerarquías; el conglomerado PRI-PAN, nunca desmentido en casos graves desde 1939 en adelante; y Estados Unidos y su complejo militar-financiero en tanto potencia actuante en territorio mexicano. En medio de la crisis esos poderes deliberan en público, mientras relegan al personal político a un plano subordinado.

5. Por otro lado, la fragmentación ha desgarrado las redes imaginarias del poder político y desvalorizado sus símbolos y sus rituales. Esta fractura acrecienta la presencia y la importancia de una serie de movimientos. Podemos ubicar a los tres más notorios:

a) el obradorismo, que duplica por su cuenta los símbolos del poder, presiona desde las plazas para negociar dentro de las instituciones (incluido entre éstas el PRD) y reúne en el Zócalo de la capital a una enorme multitud de agraviados, empobrecidos, exasperados mexicanos y mexicanas despojados hasta de su voto;

b) la APPO, organizada como una red de organismos populares autónomos, y que desde esa posición de fuerza busca imponer a los poderes instituidos una negociación en condiciones favorables, sin declinar su propia autonomía;

c) el EZLN, con su Otra Campaña y el movimiento indígena, que desconoce en todo a esas instituciones (incluidos sus partidos) y no busca negociar ni tratar con ellas sino conectarse con los grupos subalternos organizados de múltiples maneras y hoy dispersos por todo el territorio nacional, para organizar a escala nacional una formación ajena a la institucionalidad y a cualquiera de sus fragmentos.

6. Las miradas de políticos, analistas y comentaristas se centran hoy sobre las peripecias de la política institucional, sus partidos, sus políticos de todos los colores, sus instituciones, sus querellas grandes y pequeñas. Es obsesiva la discusión sobre lo que ocurrirá o dejará de ocurrir en el Gran Escenario del Congreso de la Unión y alrededores.

Por el contrario, para una izquierda que no se subordine al universo institucional es esencial mirar y considerar lo que sucede en esas multitudes agraviadas e irritadas al extremo: quienes esperan de López Obrador; quienes se organizan por su cuenta en la APPO, en Oaxaca, en el Congreso Nacional Indígena; quienes van a decir su palabra en la Otra Campaña. Para entender y prever es preciso mirar allí y mirar desde allí. Lo demás es marea de espuma envenenada.

7. Oaxaca y la APPO no son un caso aislado. Son como la válvula por la cual escapa a toda fuerza el vapor contenido en una olla a presión. Como siempre, autoridades, fuerzas represivas y políticos quieren acabar con la válvula e ignorar la olla. En Oaxaca están aflorando la experiencia de organización, la violencia, la flexibilidad y la capacidad de negociación que es patrimonio de los explotados, ofendidos y despojados de México. No pelean el poder, sino una diversa relación no subordinada con el poder, y la consolidación de las relaciones autónomas internas al pueblo y a su movimiento. Piden lo que todo el país exige: respeto y justicia. Hoy la medida de la situación de la nación mexicana está en Oaxaca, no en el Congreso de la Unión y sus batallas en el desierto.

8. En la política y los análisis de superficie, parece haberse puesto de moda ningunear o restar toda significación al periplo del Subcomandante Marcos y de la Otra Campaña; a las comunidades indígenas organizadas de Chiapas; a la tenaz resistencia de Atenco, sus presos y sus perseguidos; a las asambleas indígenas y populares que se van reuniendo y diciendo sus agravios, exilios, despojos, resistencias; al Congreso Nacional Indígena y a sus voceros y representantes. Las sorpresas pueden venir después para quienes dan por desvanecidos o secundarios a estos movimientos.

No tiene sentido proponer a esas fuerzas que se incluyan en la Convención Nacional Democrática, es decir, que se sumen a un movimiento en el cual no creen y se subordinen a su conducción y sus perspectivas, renunciando así a la razón de ser que han proclamado desde sus orígenes. Sería, sin más ni más, un suicidio ético, político y organizativo. Otra cosa es pedirles no ignorar, desde su propia autonomía, la magnitud y las razones de la movilización popular que apoya a López Obrador.

9. El movimiento electoral de masas que dio quince millones de votos a la coalición Por el Bien de Todos ha sido ahora reagrupado en la Convención Nacional Democrática, bajo la conducción de Andrés Manuel López Obrador. Por sus objetivos y sus estructuras, no es un movimiento social: darle tal nombre sería confundir las cosas.

Tal como se organizó la CND el 15 de septiembre, su dirección nominal fue plebiscitada a mano alzada en una asamblea multitudinaria. No hubo ninguna Convención con discusión política y delegados. La dirección real quedó concentrada en la persona y el mando de López Obrador. En ningún momento la CND ha llamado, convocado o propuesto impulsar cualquier forma de organización desde abajo, autónoma y no clientelar, para luchar por los objetivos ahora fijados.

Quienes se hayan afiliado a la CND son declarados "representantes" directos de López Obrador en su calidad de "Presidente Legítimo" y son investidos como tales mediante una credencial personal firmada por el mismo López Obrador. Es decir, un "Presidente legítimo" dará mandato con su firma a millones de sus representantes, que serán entonces sus mandatarios, en lugar de que millones de votantes designen como su mandatario a quien elijan como presidente. Esta inversión de papeles, más allá de lo que puedan haber creído o entendido quienes la establecieron, define una relación unipersonal totalitaria entre dirigente y masa. Vuelvo a remitirme aquí a Elías Canetti, en Masa y poder, o a los Cuadernos de la cárcel, de Antonio Gramsci.

La forma de conducción política personal (el "liderazgo") de López Obrador no es heredera directa de Benito Juárez sino de Tomás Garrido Canabal, político tabasqueño de los años 30. El movimiento electoral de masas centralizado en su mando y en su persona corresponde a una tipología definida y a una situación de fragmentación y de equilibrio catastrófico como la estudiada por Antonio Gramsci en la Italia de los años 30.

La escenografía de la "toma de posesión" en el Zócalo el 20 de noviembre, con el Presidente en figura solitaria que protesta con el brazo extendido, el águila inmensa detrás y toda la demás parafernalia ceremonial, parecía extraída de una película de aquellos tiempos. Los símbolos no son neutros: tienen sentido y mensaje, aunque sus diseñadores no lo sepan.

Grandes masas agraviadas y exasperadas pueden moverse tras tales direcciones y buscar por esa vía sentidas demandas que los desprestigiados politicastros dejan de lado. Es preciso tomarlas en serio y prestar atención a sus motivos y sus modos. Pero lo asombroso, y hasta desconcertante, es que tantos intelectuales y figuras políticas de la antigua izquierda se alineen deslumbrados y acríticos tras esa conducción.

10. La CND, el FAP y el PRD están en una situación intrínsecamente contradictoria. Por un lado dicen colocarse fuera de las instituciones existentes y en torno al "gobierno legítimo" de López Obrador. Por el otro, forman parte del Congreso de la Unión cuyos textos legales deberán pasar por la sanción del Poder Ejecutivo, es decir, de Felipe Calderón. Por más que se diga, esta es una disputa dentro de las instituciones existentes, que busca modificar la relación de fuerzas internas mediante la presión externa de las plazas movilizadas. Es decir, que esta presión y sus formas organizativas ­la CND, en este caso­ quedan subordinadas a la lógica de las instituciones declaradas "espurias". Para esta contradicción no hay escapatoria a la vista.

11. Quiero anotar aquí, a modo de conclusión, algunas premisas para la organización de una izquierda no subordinada a las vicisitudes de la presente implosión en cámara lenta de las instituciones y sus legitimidades:

a) Mirar desde el lugar y las demandas de los oprimidos, explotados y subalternos.

b) Pintar una nítida raya con la ideología de la izquierda institucional: donde ella dice "desigualdad", hay que escribir "explotación"; donde ella dice "pobreza", hay que escribir "despojo" y "racismo"; donde ella dice "política exterior", hay que escribir "alianza y unidad con América Latina" y "organización con los migrantes y los trabajadores en Estados Unidos".

c) Comprender los motivos y las experiencias por los cuales esas multitudes apoyan y siguen a López Obrador; y explicarlo sin subordinarse, sin crear ilusiones, sin confrontarse.

d) Conectar con ideas, acciones y razones lo que ya por todo el territorio en el pueblo está organizado o en vías de organizarse.

Mucho más de lo que suele pensarse, hay ya tantos y tantas que en sus hechos y en sus vidas, cada quien a su modo, están haciendo eso mismo. Estos son los otros fragmentos, aquellos que están buscando cómo unirse

México SA Cinismo de la clase político-empresarial

El Banco Mundial se escandaliza de los monopolios que ayudó a consolidar en el país

Carlos Fernández-Vega

Foto: Desde la izquierda, los representantes del Fondo Monetario Interncional, Rashad Kaldan; de Petroamérica, Adrián Lajous, y de la Universidad Harvard, James Robinson, ayer en la conferencia internacional sobre equidad y competencia en México
Desde la izquierda, los representantes del Fondo Monetario Interncional, Rashad Kaldan; de Petroamérica, Adrián Lajous, y de la Universidad Harvard, James Robinson, ayer en la conferencia internacional sobre equidad y competencia en México Foto: Cristina Rodríguez

En estos días en los que la "desmemoria" parece ser la constante, un "sorprendido" Banco Mundial advierte que "un grupo de 20 personas o familias" consolidaron su poder económico (sin mencionar el político) en el sexenio foxista, y casi la mitad de ellas "se benefició de las privatizaciones realizadas a principios de los años 90".

El Banco Mundial, el gran "promotor" de las privatizaciones en los países subdesarrollados (México ha sido unos de sus principales laboratorios), ahora se muestra estupefacto por los resultados de esa política de desmantelamiento del aparato productivo del Estado, y de manera mañosa limita el avance de dicha casta al periodo en el que el desvanecido Vicente Fox permaneció sentado en Los Pinos.

Que el que felizmente ya se va, por muchos desmayos que ello le provoque, acentuó los privilegios de 20 multimillonarios (y algunos más), no tiene punto de discusión (remember su gobierno "de, para y por" los ­grandes­ empresarios), pero otra cosa es que el Banco Mundial "olvide" cómo aparecen esos nombres en la gran marquesina de los multimillonarios mexicanos, sin dejar a un lado los correspondientes a promotores del lado político.

"En la actualidad, los grupos poderosos se benefician del status-quo y no tienen incentivos para cambiar su conducta. Hasta la fecha se ha observado un equilibrio político en el que estos grupos reciben rentas sustanciales a costa del dinamismo en el crecimiento", subraya el horrorizado Banco Mundial, cuando mucho tiene que ver en el asunto.

Como bien apunta la información de La Jornada (Roberto González Amador), el "sorprendido" organismo financiero no menciona nombres ni apellidos, como si los multimillonarios fueran algo etéreo, aunque sí los sectores específicos que dominan: minería (Germán Larrea y Alberto Bailleres), banca (90 por ciento trasnacional, y las rebanadas mexicanas de Roberto González Barrera y Carlos Slim, sin olvidar a Roberto Hernández y Alfredo Harp Helú), telecomunicaciones (el propio Slim), industria cervecera (Aramburuzavala-Fernández y Eugenio Garza Lagüera), del cemento (Lorenzo Zambrano), farmacéutica (Isaac Saba), televisión (Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego) y tortillas (Roberto González Barrera), entre otros.

Qué decir de otros sectores controlados por unos cuantos, aunque los magnates no aparezcan en la lista de Forbes, como el pan industrializado (la siempre pía familia Servitje), el refresquero (el propio Garza Lagüera), avícola (Robinson Bours), vidriero (Sada González), entretenimiento (Soberón Kuri) y hasta sepulturero (Cantú Charles, Gayosso), por citar algunos cuantos.

Algunos de esos nombres de tiempo atrás aparecieron en la gran marquesina de los privilegiados en México, surgieron en la posrevolución, no sin el gentil impulso del alemanato. Son fortunas de pedigrí, como en los casos de las familias Bailleres, Aramburuzavala, Garza y Azcárraga, ahora tuteladas y explotadas por segundas y terceras generaciones. Hay otras que están íntimamente ligadas al periodo neoliberal, y específicamente a la especulación bursátil, como la Slim, Hernández y Harp, y algunas más asociadas íntegramente a compadrazgos políticos (sin que las otras demeriten en este sentido), como la de González Barrera y Salinas Pliego. Estas no son de pedigrí, pero sí resultonas.

Si el Banco Mundial, y de pasada el PNUD, hubieran hecho el ejercicio de revisar la aparición de mexicanos en la lista de multimillonarios de Forbes, constaría que desde el salinato los privilegiados autóctonos aparecen ya relacionados y que de siempre el status-quo los ha beneficiado.

La política privatizadora impuesta por el Banco Mundial, más los matrimonios político-empresariales (uno de los más recientes, que no el último, el de Olegario Vázquez Raña con Martita Sahagún), ha generado la tendencia monopólica que ahora critica el "sorprendido" organismo financiero multilateral. Y mientras siga así de cínica (léase "sorprendida"), la clase político-empresarial que sabiamente dirige los destinos de este México por ella agredido y ofendido, seguiremos como el país de la simulación.

Allá por 1994 la economía mexicana crecía a una tasa anual promedio de 3.9 por ciento, y en la lista de Forbes (con información de 1993) aparecieron 24 magnates mexicanos, con fortunas conjuntas por 44 mil 100 millones de dólares (sin considerar los 3 mil millones que poco después la propia revista especializada atribuyó a Carlos Hank González, quien de inmediato pidió lo borraran de la lista). Al tipo de cambio de la época, esa fortuna en dólares se traducía en alrededor de 150 mil millones de pesos, algo así como 11 por ciento del producto interno bruto de entonces. De este total, 15 por ciento (6 mil 600 millones de dólares) correspondieron a Carlos Slim, esto es, casi 2 por ciento del PIB para él solito.

En su más reciente reporte, correspondiente a 2006 (información de 2005 y un crecimiento económico anual promedio de 2 por ciento), sólo aparecen 10 magnates, con fortunas conjuntas por 50 mil 800 millones de dólares, algo así como 559 mil millones de pesos, casi 7 por ciento del producto interno bruto. De este total, 60 por ciento (30 mil millones de dólares) corresponden a Carlos Slim, esto es, casi 5 por ciento del PIB para él solito.

¿''Sorpresa"? No: "continuidad", con la asesoría del Banco Mundial.

Las rebanadas del pastel:

¿Y los sindicatos protegidos que denuncia el Banco Mundial? (Pemex, CFE, SEP e IMSS), preguntarán algunos. Apoyando el "cambio" y la "continuidad", como Víctor Flores, Carlos Romero Deschamps, Joaquín Gamboa Pascoe y amigos que los acompañan... Fuentes de Los Pinos, regularmente bien informadas, aseguran que el presidente Fox se desmayó luego que un despiadado panista le informó en qué estado real deja al país.